Sicariato en Bogotá: Detalles del asesinato de empresario arrocero y su escolta en gimnasio del norte
Sicariato en Bogotá: Asesinan a empresario y escolta en gimnasio

Sicariato en el norte de Bogotá: Empresario arrocero y su escolta asesinados a sangre fría

Las autoridades continúan las investigaciones para ubicar al sicario responsable del asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su escolta, ocurrido este miércoles 11 de febrero en el norte de Bogotá. El ataque se produjo cuando las víctimas salían de un gimnasio en la tarde del fatídico día.

Un ataque meticulosamente planeado

El general Giovanny Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, reveló detalles escalofriantes sobre la ejecución del crimen. Según sus declaraciones, el sicario llegó al sector entre 10 y 15 minutos antes del ataque para monitorear a sus víctimas, posicionándose en la salida del gimnasio apenas dos minutos antes de que Aponte y su escolta descendieran las escaleras hacia el parqueadero.

"Este sicario lo está esperando caracterizado, digo caracterizado porque es la primera vez que observamos un sicario vestido de traje y corbata", afirmó el comandante Cristancho durante una entrevista con Blu Radio.

La ejecución a menos de un metro de distancia

El modus operandi del asesino fue particularmente brutal. El general Cristancho detalló que el sicario disparó al empresario por la espalda "a menos de un metro de distancia", impactándolo en la altura de la nuca. Inmediatamente después, atacó al escolta, un exintegrante de la Policía Nacional que se encontraba retirado del servicio activo.

"Le genera el impacto arma de fuego por la espalda, casi que en la altura de la nuca y así mismo le dispara al escolta y sale corriendo", narró el comandante sobre los momentos finales del ataque.

La huida y la investigación en curso

Según la reconstrucción policial, tras cometer el doble homicidio, el sicario subió hacia la carrera Séptima, donde otro cómplice lo esperaba en una estación de servicio de gasolina. Ambos emprendieron la huida hacia el sur de la capital, evadiendo inicialmente la captura.

Las víctimas fueron trasladadas de inmediato a la Clínica del Country, donde el equipo médico confirmó su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas. "Fueron recibidos y atendidos de manera inmediata por el equipo multidisciplinario. Sin embargo, al momento de su ingreso no presentaban signos vitales", reportó el centro médico.

Inteligencia previa y ausencia de amenazas

El comandante Cristancho enfatizó que el crimen fue "totalmente planeado", señalando que los sicarios conocían en detalle la rutina del empresario Aponte. "Sabían a la hora que llegaba, a la hora que salía. Creo que tuvieron que generar una inteligencia para poder determinar cuál era la rutina del señor Aponte. No son sicarios o no es una organización que improvisa", afirmó.

Paradójicamente, la esposa de la víctima indicó a las autoridades que no habían recibido amenazas, extorsiones o mensajes extraños previos al ataque. Esta ausencia de advertencias previas añade un elemento de misterio a la investigación.

Detalles de seguridad y circunstancias del ataque

Se conoció que Gustavo Aponte, empresario del sector arrocero, contaba con seguridad privada. Normalmente era acompañado por dos escoltas, pero el día del ataque solo lo acompañaba uno de ellos. El otro integrante de su esquema de seguridad aparentemente se encontraba con la esposa del empresario en ese momento.

Las autoridades creen que los sicarios identificaron el desplazamiento entre el gimnasio y el parqueadero como el momento de mayor vulnerabilidad de la víctima, a pesar de que su vehículo era blindado.

Avances en la investigación

La Policía ya cuenta con videos de distintas cámaras de seguridad del sector que capturaron los momentos del ataque. Estos materiales están siendo analizados minuciosamente para identificar a los responsables y reconstruir con precisión los eventos.

Consultado sobre por qué no se logró una captura inmediata, el comandante Cristancho explicó que los primeros momentos fueron de gran confusión: "Hablaban de una moto, nadie nos decía cómo está vestida la persona, nadie... Casi que duramos 10 minutos sin tener un dato exacto de qué íbamos a buscar".

La investigación continúa activa mientras las autoridades buscan establecer los móviles detrás de este violento sicariato que ha conmocionado a la capital colombiana.