El Sindicato Nacional de Trabajadores del Transporte (SNTT) de Colombia ha denunciado el grave deterioro, abandono e inseguridad que enfrenta el Sistema Integrado de Transporte Masivo Metrolínea en el área metropolitana de Bucaramanga. A través de una comunicación dirigida a entidades nacionales, departamentales y municipales, el sindicato advirtió sobre posibles riesgos para usuarios y trabajadores, así como un eventual detrimento patrimonial por el estado de la infraestructura del sistema.
Problemas de vandalismo y delincuencia
La organización sindical señaló que estaciones, portales y zonas de acceso del sistema presentan problemas de vandalismo, hurtos y presencia permanente de habitantes de calle y delincuencia común. Entre los puntos críticos mencionados están las estaciones de Provenza y San Mateo, así como los portales de Girón, Piedecuesta, Norte y UIS, donde incluso se han registrado incendios recientes y daños a la infraestructura pública.
Según el documento, los usuarios que utilizan las rutas complementarias y el esquema transitorio SITME deben exponerse diariamente a condiciones inseguras para movilizarse. El sindicato advirtió que algunas estaciones se encuentran deterioradas y sin condiciones mínimas de salubridad, vigilancia y mantenimiento, mientras que trabajadores de taquillas y personal administrativo también enfrentan riesgos durante sus jornadas laborales.
Incendio en estación de Girón
Recientemente, un incendio en la estación de Metrolínea de Girón afectó buses que estaban en proceso de chatarrización, lo que evidencia la vulnerabilidad del sistema. El SNTT ha solicitado a las autoridades investigar estos hechos y tomar medidas para prevenir futuros incidentes.
Crisis financiera por retrasos en recursos
El sindicato de Metrolínea aseguró que la crisis financiera se ha agravado por retrasos en la transferencia de recursos por parte de entidades territoriales. En particular, mencionó dificultades relacionadas con el Convenio Interadministrativo 119 de 2025, firmado entre la Alcaldía de Bucaramanga y el Área Metropolitana de Bucaramanga para financiar la primera fase de transición del sistema con recursos superiores a los 8.300 millones de pesos.
De acuerdo con el sindicato, los retrasos en el desembolso de recursos han generado problemas en el pago de salarios y honorarios de conductores y personal operativo, situación que ha provocado suspensiones parciales del servicio y protestas laborales. La falta de pago oportuno ha afectado la moral de los trabajadores y la calidad del servicio ofrecido a los usuarios.
Falta de voluntad política
La denuncia también cuestiona la falta de voluntad política y la ausencia de metas claras sobre Metrolínea en algunos planes de desarrollo municipales, lo que, según el sindicato, dificulta la obtención de recursos para garantizar la sostenibilidad del sistema de transporte masivo. El SNTT ha instado a los gobiernos locales a priorizar el sistema y asignar los fondos necesarios para su operación y mantenimiento.
Investigaciones disciplinarias y fiscales
En el documento, el SNTT pidió a la Procuraduría abrir investigaciones disciplinarias por posibles omisiones de funcionarios públicos y solicitó a la Contraloría adelantar auditorías e investigaciones fiscales por el deterioro de la infraestructura financiada con recursos públicos. Además, pidió a la Policía Metropolitana reforzar la seguridad en estaciones y portales, y a los concejos municipales y la Asamblea de Santander realizar debates de control político sobre la crisis del sistema.
La organización sindical también solicitó a las alcaldías del área metropolitana y al Área Metropolitana de Bucaramanga garantizar recursos para cubrir el déficit operativo de Metrolínea y adoptar medidas contra el transporte informal y la piratería, que compiten deslealmente con el sistema formal.
Un desafío de movilidad persistente
La crisis de Metrolínea se mantiene como uno de los principales desafíos de movilidad en Bucaramanga y su área metropolitana. Durante los últimos años, el sistema ha enfrentado problemas financieros, reducción de flota, cierre de estaciones y dificultades operativas que han afectado a miles de usuarios en Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta. El sindicato advierte que, de no tomarse medidas urgentes, la situación podría empeorar, afectando aún más la calidad de vida de los ciudadanos.



