Taxi que secuestró a Diana Ospina operaba sin autorización en Bogotá
La desaparición de Diana Ospina, una mujer de 47 años, mantuvo en alerta a las autoridades de Bogotá durante varios días. Según los reportes oficiales, la víctima fue vista por última vez en la madrugada del 22 de febrero, cuando salió de un establecimiento nocturno en el barrio Chapinero y abordó un taxi con destino a la localidad de Engativá.
Detalles del vehículo y su historial
Registros de cámaras de seguridad permitieron identificar que Ospina caminó desde las inmediaciones de Theatron hasta la calle 58 bis con carrera 10, donde tomó el taxi tras una breve conversación con el conductor. Las imágenes también revelaron que el vehículo tendría placas ESN 170, información que actualmente es analizada por los investigadores.
Una investigación periodística de El Tiempo descubrió datos preocupantes sobre el historial del automotor:
- Cinco comparendos activos por diversas infracciones entre 2020 y 2025
- Infracciones incluyen mal parqueo en Puente Aranda, exceso de velocidad y pasar semáforo en rojo
- Dos sanciones por conducir con licencia vencida
- Deuda acumulada de 2.803.499 pesos por multas pendientes
Falta de documentación esencial
Una verificación en la plataforma del Sistema de Información de Movilidad Urbana y Regional (Simur) reveló información aún más alarmante: el taxi que transportaba a Diana Ospina no contaba con tarjeta de control activa. Este documento es fundamental para certificar que tanto el vehículo como su conductor están autorizados para prestar servicio de transporte público en Bogotá.
La consulta por placa, que circuló en redes sociales, confirmó que el registro no estaba habilitado para operar en la ciudad. Esta situación ha generado preocupación entre las autoridades y ha reforzado los llamados a que los usuarios verifiquen la información de los taxis antes de abordarlos, especialmente cuando se toman en la vía pública.
Versión del conductor y desarrollo del caso
Por su parte, el taxista involucrado se presentó voluntariamente ante la Fiscalía General de la Nación y aseguró que él también es una víctima en este caso. Según su testimonio, otro vehículo los venía siguiendo durante el trayecto y los abordó cuando la pasajera estaba realizando el pago al llegar a su destino.
Las autoridades continúan investigando todos los aspectos del caso, incluyendo la validez de la versión del conductor y las circunstancias que llevaron a la desaparición de Diana Ospina. El hecho ha generado un debate sobre la regulación del servicio de taxis en Bogotá y la necesidad de fortalecer los controles para garantizar la seguridad de los usuarios.