Tiroteo en Teotihuacán deja turista muerta y colombianos heridos
Como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, fue identificado el joven mexicano que perpetró un violento ataque armado en la tarde del lunes 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán, México. El atentado, que causó conmoción en el reconocido sitio turístico, dejó como saldo una mujer canadiense fallecida y otras 13 personas lesionadas, entre ellas tres ciudadanos colombianos.
Secuencia del ataque y respuesta de autoridades
De acuerdo con Guillermo Briceño Lovera, comandante de la Guardia Nacional de México, las autoridades recibieron la primera alerta de disparos alrededor de las 11:20 a.m. Al llegar al lugar, encontraron al agresor en la parte alta de la pirámide de la Luna. "A las 11:30, tenemos el arribo de personal de la Guardia Nacional. Cuando llega personal de la Guardia Nacional, el presunto agresor efectúa detonaciones de arma de fuego en contra de los elementos", detalló Cristóbal Castañeda Carrillo, secretario de Seguridad del Estado de México.
El ataque duró aproximadamente una hora, culminando hacia las 12:20 p.m. cuando el tirador se quitó la vida después de ser lesionado en una pierna durante el enfrentamiento con las fuerzas de seguridad. El hombre había llegado a la zona en un vehículo de la plataforma Uber, que actualmente se encuentra bajo control de la Fiscalía.
Perfil psicopático del atacante con tendencia copycat
Según confirmaron las autoridades, el asesino era originario del municipio de Tlapa de Comonfort, en el estado de Guerrero, aunque su domicilio estaba establecido en la Ciudad de México. El fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes, indicó que el ataque "no fue espontáneo" y que, al contrario, fue planeado en detalle durante varias visitas preliminares a la zona arqueológica.
"El agresor planeó y ejecutó su acción de manera solitaria y no hay absolutamente ningún indicio hasta este momento que permita establecer que tuvo colaboración externa", afirmó Cervantes a la prensa. Sobre el atacante, el fiscal detalló que los datos recopilados permitieron identificar un "perfil psicopático" con tendencia a copiar situaciones y crímenes ocurridos en otros países, especialmente en Estados Unidos.
Evidencias de comportamiento copycat y fascinación violenta
Las autoridades describieron esta tendencia como copycat, definida como comportamientos criminales caracterizados por la imitación de delitos previos. Según la investigación, dentro de las pertenencias del joven se encontraron elementos referentes a la masacre de Columbine, ocurrida en Colorado, Estados Unidos en 1999.
Entre los objetos hallados se identificó:
- Una imagen generada con inteligencia artificial donde el atacante aparecía junto a David Harris y Dylan Bennet Klebold, los asesinos de Columbine
- Imágenes en las que aparecía haciendo el saludo nazi
- Manuscritos, literatura e imágenes presuntamente relacionados con hechos violentos ocurridos en Estados Unidos
- Un teléfono celular análogo, boletos de bus y una mochila tipo táctica
Las autoridades sostienen que su fascinación por episodios de violencia masiva no era reciente, pues algunas fotografías sugieren que desde la adolescencia, aproximadamente a los 17 años, ya mostraba afinidad con este tipo de simbologías y personajes.
Estado de los colombianos heridos y víctimas
Entre las 13 personas lesionadas, siete resultaron heridas por arma de fuego y seis de ellos ya fueron dados de alta. Los tres colombianos afectados son:
- Gerónimo González Castro, menor de seis años, quien recibió dos impactos de bala en la tibia y el peroné derecho
- Dayana Paola Castro Calderón, de 37 años, con lesiones en la rótula izquierda y el glúteo derecho
- Luisa Fernanda Puentes Alzate, de 22 años, quien presentó lesiones músculo-esqueléticas
El agresor fue identificado luego de que se encontró una credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) dentro de las propiedades que Jasso había llevado hasta las pirámides al momento del ataque. Según la investigación, el atacante habría escrito que actuó solo y que obedecía órdenes de una supuesta entidad "que no es de esta tierra", un elemento que, para la autoridad, refuerza la línea de una posible perturbación mental.
"Yo no hablaría de un móvil, hablaría de una psicopatía, de un padecimiento, de una enfermedad", declaró el fiscal Cervantes, quien señaló que Jasso Ramírez parecía vivir en una "realidad propia", desconectado del entorno social.



