Tres desapariciones, tres ocultamientos en el río Magdalena y tres crímenes extraños en un mismo fin de semana en Barranquilla tienen en vilo a la ciudadanía. ¿Están relacionados? Hasta ahora no hay evidencia que lo confirme, pero las coincidencias son inquietantes.
Las víctimas y sus historias
Yeiner Gómez, de 28 años, boxeador profesional; Heider Borja Mejía, de 38, vigilante; y Kevin Herrera Santander, de 19, trabajador de transporte. Los tres desaparecieron entre la noche del sábado 9 de mayo y el domingo 10 de mayo, Día de las Madres. Para el martes 12, todos habían sido hallados sin vida en el río Magdalena, en distintos puntos.
El caso del boxeador
Yeiner Gómez había peleado el sábado en el gimnasio Cuadrilátero de Barranquilla, perdiendo por decisión. Su entrenador lo llevó a casa en Carrizal, al sur de la ciudad. “Me dijo: ‘profe, nos vemos en una semana’”, relató. Al día siguiente estuvo con su hija y luego desapareció. El lunes, pescadores hallaron su cuerpo desmembrado en la vereda Cabica, Soledad. Faltaban la cabeza y extremidades.
Los dos amigos de Sitionuevo
Heider Borja y Kevin Herrera salieron de Sitionuevo, Magdalena, hacia Barranquilla el sábado. Estuvieron en un establecimiento en el barrio Simón Bolívar y desde la madrugada del domingo se perdió su rastro. El martes, pescadores en Palermo, cerca del puente Pumarejo, reportaron dos cuerpos flotando en el río, en avanzado estado de descomposición. Fueron identificados por su vestimenta.
Coincidencias que inquietan
Los tres casos convergen en el río Magdalena como punto de hallazgo. También comparten una franja de tiempo: la madrugada del domingo 10 y el lunes 11 es el vacío de información. En ninguno se ha establecido el lugar exacto del homicidio. El desmembramiento del boxeador añade un nivel de sevicia que dificulta la investigación.
El río como escenario recurrente
No es la primera vez que aparecen cuerpos en el río Magdalena. En 2025, al menos cinco cuerpos fueron hallados en distintos puntos del perímetro urbano, la mayoría en avanzado estado de descomposición. Algunos casos han confirmado muertes violentas. En 2026, un caso de desmembramiento activó alertas institucionales. La violencia en el Atlántico es persistente: en abril de 2026 se superaron los 100 asesinatos.
Sin respuestas aún
Los allegados de las víctimas no anticiparon un desenlace violento. El entrenador de Gómez lo describe como disciplinado. Borja trabajaba como vigilante y Herrera iniciaba su vida laboral. La Fiscalía intenta reconstruir movimientos, establecer rutas y revisar registros, pero los intervalos siguen sin cerrarse. Sin una conexión formal, las tres muertes coinciden en un mismo fin de semana, dejando más preguntas que respuestas.



