Vacuna contra hantavirus: lo que se sabe del brote que ya deja dos muertos
Vacuna contra hantavirus: lo que se sabe del brote

El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ya se ha extendido a al menos seis países y ha dejado tres fallecidos, en medio de la alarma internacional por la confirmación de que se trata del virus de los Andes, la única variante conocida capaz de transmitirse entre humanos.

¿Hay vacuna contra el hantavirus?

De acuerdo con información divulgada por el Hospital Universitari de Bellvitge, en España, no existe una vacuna de uso general contra el hantavirus ni tampoco un tratamiento antiviral específico aprobado para combatirlo. El manejo médico depende principalmente de la detección temprana y de la atención hospitalaria de soporte, especialmente en los pacientes que desarrollan complicaciones respiratorias graves.

El brote en el crucero MV Hondius

Según el más reciente reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay casos confirmados o probables en Países Bajos, Reino Unido, Alemania, Suiza, Francia y Estados Unidos. Entre los afectados figuran pasajeros y miembros de la tripulación que comenzaron a presentar síntomas después de abandonar el barco, que zarpó desde Ushuaia, Argentina.

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Dos ciudadanos neerlandeses fueron las primeras víctimas mortales del brote. También falleció una mujer alemana que desarrolló neumonía mientras permanecía a bordo del crucero. Además, varios pacientes permanecen hospitalizados o aislados en distintos países europeos, mientras las autoridades sanitarias mantienen vigilancia sobre los contactos estrechos.

Virus de los Andes: la cepa más peligrosa

La variante implicada en el crucero es considerada la más peligrosa dentro de la familia de hantavirus. El virus de los Andes circula principalmente en Argentina y Chile y tiene antecedentes documentados de transmisión entre humanos en contextos de contacto estrecho y prolongado.

Ese comportamiento fue identificado por primera vez en Argentina en 1996 y volvió a evidenciarse durante un brote en Chubut entre 2018 y 2019, donde las autoridades sanitarias detectaron cadenas de contagio asociadas a reuniones sociales y contactos cercanos.

El microbiólogo colombiano Salim Mattar Velilla, director del Instituto de Investigaciones Biológicas del Trópico de la Universidad de Córdoba, explicó que esta cepa posee factores de virulencia que la hacen más transmisible y más patógena, aunque reconoce que todavía no se conocen completamente los mecanismos biológicos detrás de esa capacidad de contagio.

Transmisión y prevención

El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o heces de roedores infectados. También puede adquirirse al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a ojos, nariz o boca. En algunos casos poco frecuentes puede ocurrir por mordeduras de roedores infectados.

Los expertos señalan que actividades como limpiar bodegas, graneros, garajes o espacios cerrados sin ventilación representan escenarios de riesgo, debido a la acumulación de aerosoles contaminados.

Síntomas y peligros

Los síntomas suelen aparecer entre una y cinco semanas después de la exposición y en un inicio pueden parecer una gripa fuerte: fiebre alta, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas o molestias abdominales. Sin embargo, algunos pacientes evolucionan rápidamente hacia cuadros graves como el síndrome pulmonar por hantavirus, que produce dificultad respiratoria severa, o fiebre hemorrágica con compromiso renal. En América, las cepas más agresivas pueden alcanzar tasas de mortalidad cercanas al 40 %.

¿Qué pasa en Colombia?

Aunque el brote internacional elevó las alertas, Mattar insiste en que el riesgo para Colombia sigue siendo limitado. Investigaciones de la Universidad de Córdoba han documentado desde 2004 la presencia de hantavirus en roedores y humanos en el país, especialmente en regiones como Córdoba y Meta. No obstante, el científico explica que las cepas detectadas en Colombia serían menos agresivas, posiblemente relacionadas con la variante choclo identificada en Panamá, que tiene una menor letalidad que el virus de los Andes. Los cuadros clínicos en Colombia son más autolimitados y evolucionan favorablemente.

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Aun así, considera necesario fortalecer la vigilancia epidemiológica y ampliar la capacidad diagnóstica, ya que muchos casos febriles podrían confundirse con dengue, leptospirosis u otras infecciones tropicales.

Prevención: la clave ante la falta de vacuna

Ante la ausencia de vacunas, las medidas preventivas siguen siendo fundamentales. Los especialistas recomiendan ventilar espacios cerrados antes de limpiarlos, evitar barrer en seco, usar mascarillas y guantes en zonas de riesgo y almacenar alimentos en recipientes sellados para evitar la presencia de roedores. La alerta en salud pública es evitar la entrada de roedores a las viviendas y mantener los espacios limpios y ventilados.

Para el investigador, el caso del MV Hondius demuestra la importancia de mantener sistemas sólidos de vigilancia epidemiológica y de invertir en investigación científica sobre enfermedades zoonóticas. Si no hay investigación ni vigilancia, no vamos a poder contener brotes ni epidemias, concluyó.