Videos recuperados revelan cronología precisa del ataque a helicóptero en Amalfi
Nuevas evidencias visuales han permitido reconstruir con detalle el ataque que terminó con la vida de 13 uniformados cuando un helicóptero de la Policía fue derribado en la zona rural de Amalfi, Antioquia, el pasado mes de agosto. Las grabaciones, recuperadas de una cámara instalada en el casco de uno de los soldados atacados por las disidencias de las FARC, muestran los momentos previos y durante el fatal incidente.
Operación antinarcóticos que terminó en tragedia
Según las imágenes publicadas por Noticias Caracol, la operación comenzó a las 9:15 a.m. del 21 de agosto de 2025, cuando dos helicópteros Black Hawk despegaron desde la base antinarcóticos de la Policía en Caucasia, Antioquia, transportando a 30 hombres. La misión consistía en erradicar cultivos ilícitos en una zona bajo control del Frente 36 de las disidencias guerrilleras.
A las 9:36 a.m., los helicópteros dejaron a los uniformados en el terreno y regresaron a su base. Aproximadamente media hora después, a las 10:08 a.m., los policías se comunicaron urgentemente reportando que estaban bajo ataque con ráfagas de fusil y explosivos lanzados desde drones, con dos heridos que requerían evacuación inmediata.
Rescate fallido y ataque con cilindros bomba
El ataque continuó intensamente hasta las 10:35 a.m., cuando finalmente llegaron los dos helicópteros de rescate. El primero en ingresar a la zona fue la aeronave con matrícula PNC 0634, mientras la segunda permanecía brindando seguridad desde el aire.
"A las 10:44 a.m., el primer helicóptero logró aterrizar y los uniformados corrieron hacia él", se observa en las grabaciones. En las imágenes se distinguen claramente ocho policías y un pastor belga antiexplosivos dirigiéndose hacia la puerta derecha de la aeronave, mientras otros cinco uniformados se acercaban por la izquierda.
La cámara del casco captó el momento en que varios compañeros subían al helicóptero, pero también registró el instante preciso en que un cilindro bomba emergió del suelo y explotó violentamente. La activación del artefacto abrió un cráter en la tierra, lanzó fragmentos por el aire y destruyó completamente el helicóptero Black Hawk.
Investigación internacional y recompensas millonarias
El ataque dejó un saldo trágico de 13 uniformados fallecidos y cuatro heridos. Las condiciones climáticas adversas impidieron el rescate inmediato de los heridos y la recuperación de los cuerpos, que debió postergarse hasta el día siguiente.
Fuentes que colaboran con el FBI revelaron a Noticias Caracol que la zona donde aterrizó el helicóptero "había sido plantada con cilindros bomba desde dos años atrás por el Frente 36 de las disidencias". Los dispositivos de activación recibían mantenimiento anual con cambio de pilas para garantizar su funcionamiento por control remoto.
La investigación ha adquirido dimensión internacional porque el helicóptero destruido era un Black Hawk de propiedad del Gobierno estadounidense. Por esta razón, las autoridades norteamericanas ofrecieron una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información sobre los responsables.
Identificados los presuntos responsables
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ofreció hasta 2.000 millones de pesos colombianos en recompensas y reveló los nombres de algunos implicados:
- Alias "Chejo" o "Alejandro" (Óscar Cuadros), comandante del Frente 36
- Alias "Guaricho" con recompensa de 300 millones de pesos
- Alias "Leo" o "El eléctrico" con recompensa de 300 millones de pesos
Según la investigación, alias "Chejo" fue uno de los jefes guerrilleros que continuó delinquiendo después de haber sido detenido en un retén del Ejército junto al máximo líder de las disidencias, alias "Calarcá". En ese mismo operativo también estuvo presente un menor de 17 años conocido como alias "Estiven", quien se habría reintegrado inmediatamente a las filas de las disidencias y participado en la activación del cilindro bomba contra el helicóptero.



