SAE recupera vivero de la mafia en Cali para convertirlo en museo de memoria histórica
Vivero de mafia en Cali será museo de memoria histórica

Incautación de vivero vinculado al narcotráfico en el sur de Cali

En una operación conjunta con la Policía Nacional, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) recuperó un extenso terreno en el sector de Pance, al sur de Cali, que había sido utilizado irregularmente como vivero desde 2005. La propiedad, con más de 3.000 metros cuadrados y ubicada sobre la transitada Avenida Cañasgordas, estaba vinculada al excapo Darío Echeverry Monsalve y fue adquirida con dineros ilícitos, según demostró la entidad.

El predio, avaluado en $4.078 millones, fue objeto de una sentencia de extinción de dominio en 2018, tras un proceso legal iniciado en 2005. "Este inmueble se encontraba ocupado de manera irregular desde 2005", explicó Catalina Serrano, directora para la Democratización de Activos Inmuebles Urbanos de la SAE, destacando que la medida de embargo fue inscrita ese mismo año.

Transformación hacia un espacio de memoria y justicia

Tras la recuperación, la propiedad será entregada al Colectivo Justicia Racial, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la defensa de derechos humanos, acceso a la justicia, protección ambiental y lucha contra el racismo. Este colectivo, que trabaja en diversas regiones de Colombia en alianza con universidades y comunidades, planea convertir el antiguo vivero en un museo de memoria histórica.

El nuevo espacio tendrá como objetivo principal documentar los impactos sociales y jurídicos de las políticas de drogas en comunidades colombianas. "Este espacio se proyecta como un lugar para documentar las afectaciones que han tenido las políticas de drogas en muchas comunidades del país", señaló Camila Mosquera, representante legal del colectivo, añadiendo que será un centro de investigación, reflexión y pedagogía.

Un enfoque en las víctimas y el bien común

El proyecto se alinea con los objetivos del Gobierno Nacional de priorizar a las víctimas del Estado y transformar bienes provenientes de economías ilícitas en servicios para la ciudadanía. El museo no solo buscará dar voz a las víctimas afectadas por el narcotráfico, sino también incentivar el debate público sobre estas problemáticas.

La iniciativa representa un cambio significativo en el uso del predio, pasando de un espacio vinculado al crimen organizado a un lugar dedicado a la memoria y la justicia social. Con esta acción, la SAE continúa su labor de recuperación de activos para destinarlos a fines sociales y educativos, contribuyendo así a la reparación simbólica y material de comunidades afectadas por la violencia.