Las autoridades ambientales y organismos de socorro encendieron las alarmas en Norte de Santander ante el aumento del riesgo de incendios forestales que podría intensificarse durante las próximas semanas por la llegada de una fuerte temporada seca asociada al fenómeno de El Niño.
Alerta roja en 14 municipios
El más reciente informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, advierte que 14 municipios del departamento se encuentran actualmente en alerta roja por posibles incendios de cobertura vegetal. Entre los municipios con mayor nivel de riesgo aparecen Bochalema, Bucarasica, Cáchira, Durania, Gramalote, Los Patios, Lourdes, Salazar de las Palmas, San Cayetano, Cúcuta, Sardinata, Villa Caro, Villa del Rosario y Ábrego.
Mientras tanto, Arboledas, Cucutilla, Cácota, El Zulia, Mutiscua, Pamplona, Ragonvalia, Santiago y Tibú permanecen en alerta naranja. A su vez, la alerta amarilla fue emitida para Chinácota, Chitagá, El Carmen, Hacarí, Herrán, La Esperanza, La Playa de Belén, Labateca, Ocaña, Pamplonita, Puerto Santander, Silos y Toledo.
Bomberos advierten sobre fuerte sequía
La situación ha generado preocupación entre las autoridades de gestión del riesgo, especialmente porque, tras la actual temporada de lluvias, el departamento podría enfrentar meses de altas temperaturas, fuertes vientos y condiciones propicias para la propagación del fuego.
El capitán Julián César Espinosa, comandante del Cuerpo de Bomberos de Pamplona y delegado departamental de Bomberos de Norte de Santander, explicó que recientemente sostuvieron reuniones con la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres para preparar estrategias frente al fenómeno seco que se espera después de mayo.
“El fenómeno de El Niño lo están catalogando como superniño y nos puede afectar en algunos lugares del departamento”, señaló el comandante.
Riesgo de quemas agrícolas
Uno de los mayores temores de las autoridades está relacionado con las quemas agrícolas y pecuarias que suelen realizarse en zonas rurales para ampliar terrenos de cultivo o pastoreo. Según explicó Espinosa, estas prácticas podrían salirse fácilmente de control debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos que suelen acompañar la temporada seca.
Por eso, las autoridades hicieron un llamado urgente a evitar fogatas, quemas y cualquier actividad con fuego en zonas forestales o áreas de vegetación seca. También recomendaron no arrojar colillas de cigarrillo, fósforos, botellas de vidrio u otros elementos que puedan provocar incendios.
Solo 11 municipios tienen bomberos activos
Otro de los puntos que más preocupa a los organismos de socorro es la limitada capacidad de respuesta que actualmente tiene el departamento frente a emergencias de gran magnitud. De acuerdo con el delegado departamental, solo 11 de los 40 municipios de Norte de Santander cuentan actualmente con cuerpo de bomberos activo. Se trata de Cúcuta, Villa del Rosario, Los Patios, Puerto Santander, Chinácota, Pamplona, Tibú, Ocaña, Ábrego, Sardinata y El Zulia.
Esto significa que cerca del 67 % del departamento no tiene cobertura bomberil directa, una situación que podría complicar la atención de incendios forestales, rescates y emergencias con materiales peligrosos.
“El departamento está desprotegido en el tema de bomberos”, advirtió Espinosa, quien además aseguró que algunos organismos existentes tampoco cuentan con suficiente apoyo económico por parte de las administraciones municipales.
Responsabilidad municipal
El comandante recordó que, según la Ley 1575, la prestación del servicio bomberil es responsabilidad de las alcaldías municipales, por lo que insistió en fortalecer los organismos existentes y avanzar en la creación de nuevos cuerpos de socorro en las localidades que aún no cuentan con este servicio.
Asimismo, explicó que los municipios sin bomberos deben tener listas estrategias de primera respuesta a través de planes de gestión del riesgo y protocolos de atención para enfrentar posibles emergencias. Espinosa también alertó que algunas alcaldías terminan solicitando apoyo departamental incluso para situaciones menores, lo que desgasta la capacidad operativa de otros organismos que podrían ser requeridos en emergencias más graves.
Finalmente, recordó que cada cuerpo de bomberos opera con recursos asignados por su respectivo municipio, razón por la cual muchas veces no cuentan con personal, equipos ni logística suficiente para atender situaciones fuera de su jurisdicción sin respaldo económico adicional.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a la prevención y al cuidado ambiental para evitar que la próxima temporada seca termine desencadenando emergencias mayores en Norte de Santander.



