Emergencia hídrica en Córdoba por descargas controladas del embalse Urrá
La Hidroeléctrica Urrá confirmó este domingo un nuevo aumento en las descargas de agua hacia el río Sinú, medida necesaria ante el incremento sostenido de los aportes hídricos que ingresan al embalse debido a las intensas lluvias registradas en el norte del país durante los últimos días.
Alerta roja operativa y riesgo elevado
La situación mantiene la alerta roja operativa y ha elevado significativamente el riesgo de inundaciones en varios municipios ribereños del departamento de Córdoba, según informaron conjuntamente la empresa generadora, autoridades ambientales y organismos de gestión del riesgo.
En un comunicado oficial, Urrá explicó que el incremento de las precipitaciones obligó a ajustar los niveles de vertimiento en el embalse, en un esfuerzo por evitar un sobrellenado crítico de la represa. La compañía señaló que, ante el aumento abrupto del caudal, fue necesario abrir las compuertas más de lo habitual para asegurar la integridad del sistema hidroeléctrico.
Datos técnicos preocupantes
De acuerdo con los datos técnicos más recientes divulgados por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), el caudal de entrada al embalse había aumentado cerca de un 69% recientemente, pasando de 485 metros cúbicos por segundo a 823 m³/s. Este incremento produjo una acumulación significativa de agua que limitó la capacidad de la infraestructura para amortiguar nuevas crecientes.
La ANLA precisó que, pese a los ajustes de descarga, el nivel del embalse continúa alrededor de los 130,5 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente dos metros por encima de la cota de rebose autorizada establecida en 128,5 msnm. El organismo ambiental advirtió que la diferencia entre el caudal que ingresa al embalse y el que está siendo evacuado representa un riesgo constante para las poblaciones ribereñas.
Evacuaciones y afectaciones en municipios
Ante esta situación crítica, Urrá reiteró el llamado a las comunidades ribereñas para que se mantengan evacuadas, eco de la advertencia previa de la ANLA sobre la necesidad de seguir estrictamente las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo mientras persistan las condiciones de alerta.
Las autoridades locales de los municipios de Montería, San Pelayo, Cotorra y Lorica han reportado nuevos puntos de inundación y han solicitado mantener activos los planes de evacuación ante la continuidad de las descargas y el ascenso del río Sinú. En estas zonas —especialmente en el Bajo Sinú— se concentran históricamente los mayores impactos cuando el caudal supera los niveles normales.
En Montería, por ejemplo, el aumento del nivel del Sinú ha llevado a mantener activos varios albergues temporales, donde la alcaldía ha contabilizado cerca de 5.000 personas desplazadas tras las inundaciones de los últimos días. En Lorica, corregimientos como Nueva Colombia y zonas rurales cercanas han reportado nuevos boquetes y anegamientos, situación que las autoridades locales y la comunidad intentan contener con barreras improvisadas y medidas de mitigación de emergencia.
Una emergencia histórica en la región Caribe
La crisis en Córdoba ocurre en medio de un panorama más amplio de afectaciones por las lluvias en la región Caribe. De acuerdo con datos recopilados por organismos internacionales y medios nacionales, cerca de 24 municipios del departamento han reportado inundaciones, con miles de familias damnificadas y daños generalizados en viviendas, cultivos e infraestructura básica.
Los reportes de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) indican que más de 37.000 personas (aproximadamente 12.000 familias) han resultado afectadas en esta ola invernal en Córdoba, que ha sido descrita como una de las más severas de los últimos años.
Aunque en algunas zonas las lluvias han disminuido temporalmente, los pronósticos del IDEAM y los seguimientos del PMU indican que la alerta debe mantenerse activa ante posibles incrementos súbitos en los niveles del Sinú y del San Jorge. Las autoridades insisten en que las condiciones hidrológicas continúan siendo inestables y volátiles, y que no se deben suspender las medidas de prevención mientras persista la operación excepcional del embalse Urrá.
Seguimiento permanente y evaluación de impactos
La situación en Córdoba permanece bajo seguimiento permanente por parte de todas las entidades involucradas. Las autoridades esperan que en los próximos días se pueda evaluar con mayor precisión el impacto total de la emergencia y el tiempo que tomará restablecer las condiciones de normalidad en los municipios afectados.
Esta emergencia hídrica ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades ribereñas frente a fenómenos climáticos extremos y la complejidad de gestionar infraestructuras críticas como el embalse Urrá en condiciones de crisis. La coordinación entre entidades públicas, privadas y comunitarias se mantiene como un factor clave para mitigar los efectos de esta situación que afecta profundamente a miles de cordobeses.



