Pasajeros de Delta enfrentan momentos de terror tras explosión de motor en despegue
Un verdadero episodio de terror vivieron los trescientos pasajeros del vuelo de Delta Air Lines que conectaba São Paulo con Atlanta, cuando el motor izquierdo del Airbus A330 explotó apenas segundos después de despegar del aeropuerto brasileño. La aeronave, perteneciente a la aerolínea estadounidense, se vio obligada a realizar un aterrizaje de emergencia inmediato en la misma terminal de origen, tras controlar la crítica situación en el aire.
Emergencia registrada en video por los propios viajeros
La dramática escena fue capturada en videos por los pasajeros y rápidamente difundida en redes sociales. Las imágenes muestran llamaradas y chispas saliendo del ala izquierda de la aeronave, mientras se escuchan gritos de pánico y desesperación entre los viajeros. En uno de los audios divulgados por el portal especializado 'Aviação Guarulhos JPD', el controlador aéreo alerta al piloto con el mensaje: "Delta 104, tiene fuego en su ala".
Afortunadamente, la tripulación logró manejar la emergencia con profesionalismo y el avión aterrizó sin mayores contratiempos en el aeropuerto de São Paulo, donde fue recibido de inmediato por equipos antiincendios y personal de emergencia. Todos los pasajeros fueron evacuados de manera segura y trasladados en autobuses de regreso a la terminal principal.
Comunicado oficial de la aerolínea y reacciones
Horas después del incidente, Delta Air Lines emitió un comunicado oficial confirmando el "problema mecánico" en el motor izquierdo y asegurando que la seguridad de sus clientes era su prioridad absoluta. La aerolínea se disculpó por los retrasos ocasionados a los viajeros y afirmó que está investigando a fondo las causas del fallo técnico.
El incidente, que no dejó heridos entre los trescientos ocupantes, ha generado preocupación sobre los protocolos de seguridad en vuelos internacionales y ha reavivado el debate sobre el mantenimiento de aeronaves en operaciones de largo recorrido. Las autoridades aeronáuticas de Brasil y Estados Unidos colaboran en la investigación para determinar las causas exactas de la explosión del motor.



