Avion Hércules de la FAC se desploma en Putumayo: tragedia con 66 fallecidos y 57 heridos graves
Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), con matrícula 1016 y transportando a 128 personas, se precipitó a tierra pocos minutos después de despegar del Aeródromo Caucayá en Puerto Leguízamo, Putumayo. El accidente ocurrió a las 10:00 de la mañana del lunes 23 de marzo de 2026, cuando la aeronave se dirigía hacia Puerto Asís para realizar un relevo de uniformados del Batallón de Infantería de Selva 49 del Ejército. Según informes iniciales de las autoridades, el avión no logró alcanzar suficiente altura y se desplomó aproximadamente a un kilómetro y medio de la pista, desencadenando una tragedia que ha conmocionado al país.
Balance de víctimas y respuesta inmediata
Hasta el momento, el saldo de la catástrofe aérea es de 66 uniformados fallecidos, cuatro desaparecidos y 57 heridos de gravedad, con la posibilidad de que estas cifras aumenten a medida que avanzan las labores de rescate y identificación. Testigos de la región captaron en video el despegue y el momento exacto del impacto, mostrando una columna de humo que alertó a los residentes locales. Inmediatamente, personas acudieron corriendo y en motocicletas al lugar para ayudar a sacar a los heridos, quienes fueron trasladados inicialmente al hospital local y al dispensario de las Fuerzas Militares. Posteriormente, los lesionados fueron enviados a centros asistenciales en Mocoa (Nariño), Florencia (Caquetá), Puerto Asís (Putumayo) y al Hospital Militar Central en Bogotá.
De los 128 pasajeros a bordo, 11 pertenecían a la tripulación de la FAC, 115 eran soldados del Ejército y dos eran policías. Hasta ahora, solo se han podido identificar a los seis integrantes de la tripulación y a los dos policías fallecidos, entre los que se encuentran el teniente coronel Juan Pablo Amador Pinilla y otros oficiales de alto rango. Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las demás víctimas, en medio de condiciones difíciles en el sitio del accidente.
Investigaciones y declaraciones oficiales
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, señaló que el avión "se encontraba en condiciones de aeronavegabilidad y la tripulación estaba debidamente cualificada", descartando cualquier tipo de ataque por parte de grupos al margen de la ley. Explicó que las detonaciones escuchadas en los videos se debieron a la explosión de municiones y material de intendencia que transportaba la aeronave, comprometidos por el incendio posterior al impacto. Sin embargo, las causas exactas del accidente siguen bajo investigación, con una comisión liderada por el mayor general Royer Gómez Herrera, comandante del Ejército, que viajó a Puerto Leguízamo para supervisar la situación.
El presidente Gustavo Petro se pronunció a través de su cuenta de X, cuestionando las condiciones del armamento y equipos de las Fuerzas Militares y mencionando "dificultades burocráticas" en la modernización de capacidades. Anunció una reunión con el ministro de Defensa para avanzar en este tema, enfatizando la urgencia de proteger la vida de los jóvenes uniformados. Por su parte, el general Hugo Alejandro López Barreto, comandante general de las Fuerzas Militares, y el general William Rincón, director de la Policía Nacional, expresaron su dolor y solidaridad con las familias afectadas, comprometiéndose a actuar con transparencia y responsabilidad.
Preocupaciones locales sobre infraestructura y seguridad
El gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, y los mandatarios locales de Puerto Leguízamo manifestaron su preocupación por la insuficiente infraestructura hospitalaria para atender el alto número de heridos. Luis Emilio Bustos, alcalde de la población, destacó problemas de seguridad y infraestructura aérea, señalando que la pista del aeródromo tiene solo 1,2 kilómetros de longitud, un tema que ha estado en la agenda local sin una respuesta adecuada de las entidades competentes. "Hacemos un llamado a la reflexión para que se pueda organizar mucho mejor este aeropuerto", afirmó Bustos, quien también mencionó que la administración municipal carece de los recursos necesarios para operarlo de manera idónea.
Carlos Arbey Claros, secretario de Gobierno del municipio, lamentó el accidente y criticó la poca atención del Estado hacia esta región remota del país, describiéndola como "olvidada por el Estado". Inicialmente, se manejaron cifras no confirmadas de hasta 34 fallecidos, pero las Fuerzas Militares solo pudieron confirmar el balance real pasadas las 10:00 de la noche del lunes, mientras continuaban evaluando la situación y trasladando a los heridos, con 49 uniformados graves ya enviados a Bogotá. La tragedia ha puesto en evidencia las vulnerabilidades en la infraestructura aérea y la necesidad de una modernización urgente en las capacidades de transporte militar.



