La Secretaría de Salud de San Gil confirmó la aparición de nuevos casos de tuberculosis en la cárcel del municipio, situación que ha encendido las alarmas por el riesgo de propagación dentro del centro penitenciario. Hasta el momento, se han identificado 29 casos entre reclusos y funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
Hacinamiento y falta de aislamiento
Hernando Mantilla, veedor de derechos humanos, indicó que esta situación estaría relacionada con la grave problemática de hacinamiento en los centros de reclusión. Explicó que los detenidos, al parecer, ingresan sin revisión médica ni controles adecuados. Según Mantilla, los reclusos con la enfermedad no salen a los patios y permanecen en las celdas, pero no existe un aislamiento estricto que evite un contagio masivo.
“Es necesario que se tomen decisiones médicas urgentes; no se puede dar un aislamiento en una cárcel”, afirmó Mantilla.
Detalles de los casos
De los 29 casos, 10 corresponden a contagios desde 2025 que se encuentran en fase dos, mientras que 12 están en primera fase. Además, el viernes pasado llegó una nueva población por traslado, y allí se activaron las rutas de aislamiento tras arrojar positivo en pruebas PCR.
Por su parte, el secretario de Salud, Enrique Chaparro Martínez, señaló que lamentablemente no se han prohibido las visitas, aunque aclaró que por 15 días no habrá contacto con la población general. “Venimos haciendo la búsqueda activa, estamos identificando población sintomática”, aseguró el secretario.
Antecedentes
Finalmente, Hernando Mantilla recordó también que, en 2025, en la cárcel Modelo, se presentó un brote con más de 100 contagios, que, para él, fue sin control ni atención adecuada.
Las autoridades sanitarias continúan monitoreando la situación y realizando pruebas para contener el brote, mientras que los veedores insisten en la necesidad de mejorar las condiciones de reclusión y garantizar un aislamiento efectivo de los enfermos.



