Autoridades presentan conclusiones tras PMU en Puerto Leguízamo por siniestro de avión militar
En medio del duelo nacional de tres días decretado por el presidente Gustavo Petro, las autoridades realizaron un Puesto de Mando Unificado (PMU) en el departamento de Putumayo para evaluar la situación tras el siniestro aéreo que cobró la vida de 69 uniformados. El accidente ocurrió a apenas 700 metros del aeropuerto de Puerto Leguízamo, generando una emergencia de grandes proporciones en la región amazónica colombiana.
Coordinación para el traslado de las víctimas
Durante el martes 24 de marzo, los participantes del PMU lograron coordinar el traslado de los cuerpos de las 69 víctimas fatales en dos aviones hacia la capital del país. Los restos fueron recibidos en Bogotá durante las últimas horas, culminando una operación logística compleja en medio de condiciones difíciles. Carlos Arbey Claros, secretario de Gobierno de Puerto Leguízamo, explicó: "Realizamos el Consejo de Gestión del Riesgo Extraordinario porque queríamos, entre todos los integrantes del Puesto de Mando Unificado, corroborar las cifras de los militares heridos y fallecidos. Además, hicimos todo lo posible para que ayer mismo sus cuerpos fueran enviados a la ciudad de Bogotá".
Necesidades urgentes identificadas
El PMU también permitió identificar necesidades críticas en el municipio afectado. Se estableció la urgente necesidad de reabastecer de combustible a Puerto Leguízamo, ya que gran parte de las reservas locales fueron utilizadas para atender la emergencia inicial. De igual manera, se reportó escasez de kits de emergencia, los cuales fueron empleados para prestar primeros auxilios a los sobrevivientes que lograron ser evacuados antes de que el avión explotara en repetidas ocasiones.
Reconocimiento a la labor de rescate
La labor de los organismos de rescate, militares y habitantes locales fue ampliamente destacada durante la emergencia. Los sobrevivientes que ya se encuentran fuera de peligro expresaron su gratitud hacia la población civil que participó activamente en las operaciones. El soldado Mauricio Peñaranda declaró: "Le digo a la población civil que muchas gracias, muchas gracias por meter la mano ahí. Se merecen mucho. Esos civiles se merecen mucho". Por su parte, el subteniente Juan David Díaz Muñoz agregó: "La población civil nos ayudó a movilizarnos en motos y, por supuesto, los soldados que, pese a las dificultades, siempre están listos para afrontar las cosas. Sin todos ellos no se habría salvado la mayor parte de los afectados, los heridos".
El siniestro aéreo ha marcado uno de los peores accidentes militares en la historia reciente de Colombia, generando una respuesta coordinada que incluyó la identificación de necesidades logísticas inmediatas y el reconocimiento del valor demostrado por rescatistas y comunidad local en medio de la tragedia.



