Comunidades del Bajo Sinú en Córdoba enfrentan inundaciones por boquetes del río
Los habitantes del municipio de Lorica, en el corazón del Bajo Sinú en el departamento de Córdoba, continúan en una lucha constante contra los boquetes que genera el río Sinú en las zonas rurales. Estas rupturas han provocado graves inundaciones que afectan a cientos de familias aguas abajo, generando una crisis humanitaria y educativa en la región.
Esfuerzo comunitario contra las aguas
Deibys Palomino, testigo de la situación, documenta cómo las comunidades se organizan para enfrentar esta emergencia. El control de las aguas en esta zona de Córdoba resulta crucial no solo para Lorica, sino también para proteger municipios vecinos como San Bernardo del Viento, ya que las corrientes fluyen a través de varios caños hasta llegar a Boca de Tinajones y finalmente al mar Caribe.
Pese a los esfuerzos de voluntarios que reparan artesanalmente las rupturas, el número de familias damnificadas sigue creciendo. Desde el aire se aprecian claramente las heridas que el río Sinú ha abierto en el territorio, mostrando la magnitud del desafío que enfrentan estas comunidades.
El boquete de Nueva Colombia
Uno de los casos más críticos se presenta en el llamado boquete de Nueva Colombia, ubicado en las inmediaciones del corregimiento de Cotocá Arriba. Aquí, la fuerza de las corrientes ha dejado una estela de damnificados que crece día a día.
Anteriormente, la comunidad logró cerrar un boquete de aproximadamente 40 metros de largo en la misma jurisdicción. Sin embargo, ahora se enfrentan a una ruptura de 50 metros que requiere mayores esfuerzos y recursos.
"Con tablestacado y costales de balasto aportados por la Alcaldía, se doblan esfuerzos para controlar el boquete de aproximadamente 50 metros", señalaron los voluntarios que trabajan en la zona, demostrando la colaboración entre autoridades locales y comunidad.
Crisis educativa en San Pelayo
Otra población gravemente afectada es San Pelayo, donde numerosas instituciones educativas permanecen bajo las aguas, dejando sin clases a cientos de niños. Los estudiantes recorren en canoas los alrededores de sus colegios, mientras otros ingresan a aulas inundadas con la esperanza de retomar sus estudios.
La Institución Educativa 'Simón Bolívar', del corregimiento de Sabana Nueva, es un ejemplo claro de esta situación. Con 224 niños y niñas afectados, la escuela permanece sumergida, imposibilitando el normal desarrollo de las actividades académicas.
Tres puentes colapsados en esta zona han incomunicado a centenares de habitantes de la zona rural, afectando la vía que conecta el corregimiento con veredas como El Latal, Trampa, Cañuelar, Elá, El Dividivi, Sahurdano y Santa Rosa. Esta situación agrava aún más el acceso a servicios básicos y educación.
Activación de medidas preventivas
Ante el incremento de las lluvias en la región, la administración departamental y el Puesto de Mando Unificado (PMU) han decidido reactivar las medidas de prevención. Se han emitido recomendaciones específicas para diferentes tipos de municipios:
- Para municipios con presencia de laderas como Tierralta, Valencia, Puerto Libertador, Montelíbano y Canalete: se recomienda especial vigilancia en áreas de pendiente pronunciada y sectores con antecedentes de remoción en masa, debido a la saturación de suelos por las lluvias.
- Para municipios costeros como Los Córdobas, Puerto Escondido, Moñitos, San Bernardo del Viento y San Antero: se recomienda vigilar zonas costeras críticas, informar a comunidades, pescadores y sector turístico, y alejarse de la costa si se considera necesario.
Las autoridades han establecido un protocolo de acciones que incluye:
- Mantener en alistamiento los planes de contingencia por posible inundación
- Intensificar el monitoreo permanente de niveles de ríos y afluentes
- Realizar seguimiento especial a rompederos activos y zonas históricamente afectadas
- Mantener comunicación del riesgo con comunidades ribereñas y poblaciones en zonas bajas
- Coordinar con organismos de socorro y sector salud acciones preventivas y de respuesta oportuna
Preocupación en el departamento de Sucre
En el vecino departamento de Sucre, el temor por las inundaciones continúa creciendo. El incremento en los niveles de los ríos San Jorge y Cauca ha dejado familias damnificadas en las regiones de La Mojana y El San Jorge.
Las autoridades mantienen especial atención ante informaciones sobre un posible vertimiento de aguas desde el embalse de Hidroituango, situación que sería catastrófica para la región. "Ojalá no ocurra esta situación, porque para la región en la parte baja del sector de cara de gato podría ser fatal", expresaron habitantes de esta zona de Sucre.
Actualmente, las familias afectadas son atendidas por la coordinación de gestión de riesgos del Departamento en La Mojana y El San Jorge, con apoyos que llegan hasta municipios como Coveñas, Tolú y San Onofre.
La magnitud de esta tragedia en Córdoba, documentada incluso por la Alcaldía de Montería, refleja la urgencia de una respuesta coordinada y efectiva para proteger a las comunidades más vulnerables frente a las crecientes amenazas climáticas.