Córdoba busca alternativas financieras para emergencia por inundaciones
Durante el Consejo de Ministros celebrado en Montería, las autoridades de Córdoba presentaron una propuesta innovadora para enfrentar la grave crisis humanitaria que azota al departamento debido a las intensas precipitaciones. El gobernador Erasmo Zuleta Bechar y el presidente de la Federación Nacional de Departamentos, Nicolás García Bustos, sugirieron utilizar saldos no ejecutados del Sistema General de Regalías como mecanismo de financiación.
Recursos disponibles superan los COP 6 billones
Según datos proporcionados por la FND, existen recursos disponibles que exceden los COP 6 billones correspondientes a saldos no ejecutados en carteras ministeriales específicas. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible cuenta con COP 1,5 billones, mientras que el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación dispone de COP 4,6 billones que podrían destinarse a la atención de la emergencia.
"No nos oponemos a la declaratoria de emergencia, sino que buscamos alternativas adicionales de financiación", afirmó el gobernador Zuleta durante el consejo. "Hoy existen importantes bolsas de recursos que no se están utilizando. Estos fondos pueden destinarse a la estructuración de proyectos que impulsen la recuperación económica de sectores estratégicos y permitan atender emergencias en los territorios", explicó el mandatario regional.
Impacto devastador de las inundaciones
La situación en Córdoba es particularmente crítica, con más de 140.000 personas damnificadas según cifras oficiales proporcionadas por la gobernación. A nivel nacional, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reporta que más de 58.000 familias han sido afectadas y aproximadamente 35.000 hectáreas permanecen inundadas en diversas regiones del país.
El departamento de Córdoba se ha convertido en uno de los más golpeados por la temporada invernal, con comunidades enteras desplazadas, infraestructura dañada y actividades económicas paralizadas por las crecientes de los ríos y la saturación de los suelos.
Complejidades en la ejecución de recursos de regalías
La propuesta de utilizar fondos de regalías enfrenta desafíos significativos en su implementación práctica. Estos recursos, que provienen de las contraprestaciones que pagan las empresas al Estado por la explotación de petróleo, gas y carbón, destinan por ley el 10% de la bolsa de inversión a ciencia, tecnología e innovación.
Moisés Wasserman, exrector de la Universidad Nacional, ha advertido sobre las limitaciones de este enfoque: "Han tratado de decir que el bajo presupuesto se reemplaza con las regalías, pero por su reglamentación y sus objetivos no podrán soportar a la comunidad de grupos de investigación que quedan sin ninguna posibilidad de acceder a recursos".
Baja ejecución histórica de fondos disponibles
Los datos revelan una preocupante tendencia en la utilización de estos recursos. En los últimos dos años, el Órgano Colegiado de Administración y Decisión de Ciencias aprobó solo el 13% de los COP 3 billones disponibles para el período 2023-2024, equivalente a COP 422.000 millones.
Esta baja ejecución se suma a las complicaciones presupuestales que enfrenta el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el cual ha sufrido reducciones significativas en sus asignaciones para los años 2025 y 2026. A pesar de estos recortes, la cartera ministerial mantiene que aún cuenta con recursos provenientes del Sistema General de Regalías específicamente destinados al sector científico.
Mecanismos tradicionales versus necesidades urgentes
Los fondos de regalías se han utilizado tradicionalmente para financiar convocatorias públicas en las que participan universidades, centros de investigación y grupos científicos de diversas regiones del país. Sin embargo, la emergencia humanitaria en Córdoba plantea la necesidad de reorientar temporalmente estos recursos hacia la atención inmediata de las poblaciones afectadas.
La propuesta busca establecer un equilibrio entre la inversión en ciencia y tecnología a largo plazo y la atención humanitaria urgente requerida por miles de familias que han perdido sus hogares, cultivos y medios de subsistencia debido a las inundaciones.
Las autoridades departamentales insisten en que esta medida no sustituye la declaratoria de emergencia, sino que complementa los mecanismos de respuesta existentes, aprovechando recursos que actualmente no están siendo utilizados para mitigar uno de los desastres naturales más severos de los últimos años en la región caribeña colombiana.



