Crisis hídrica en Los Santos: barrios sin acueducto dependen de carrotanques para sobrevivir
En el municipio de Los Santos, la escasez de agua se ha convertido en una realidad cotidiana que afecta especialmente a barrios como San Martín, donde los habitantes ni siquiera tienen acceso al acueducto municipal. Más de 65 familias en este sector dependen exclusivamente del suministro mediante carrotanques, un sistema precario que llega solo dos veces por semana gracias a la gestión de la Alcaldía local.
La desesperada rutina del carrotanque
Cuando el carrotanque anuncia su llegada al mediodía, todos los residentes de San Martín abandonan inmediatamente sus actividades, sin importar si están almorzando o descansando. Quien se queda dormido o no llega a tiempo, corre el riesgo de quedarse sin agua durante gran parte de la semana. Cada carrotanque alcanza apenas para abastecer a la mitad de las familias del barrio, lo que obliga a una organización comunitaria estricta y a turnos rotativos.
"Acá tenemos 18 años de vivir en este barrio, en los últimos años se ha solucionado porque traen los carrotanques, pero toca por turnos", explica María Díaz, residente de San Martín. "Existe el riesgo de que no alcance para todos y se queden sin agua. Ahí tiene que haber algo de solidaridad para que al vecino también le alcance todo".
Un caos perfectamente coordinado
El proceso de distribución del agua se desarrolla en medio de lo que parece una telaraña de mangueras que cubre las calles del barrio. Los representantes de cada familia firman una planilla que certifica la recepción del líquido, conectan sus mangueras al carrotanque y corren cuesta abajo hacia sus casas para verificar que el agua está llegando a sus tanques. Cuando una casa completa su cuota, avisa gritando y el siguiente en la lista corre a conectar su manguera.
Para un observador externo, la escena podría parecer caótica, pero para los vecinos de San Martín es una rutina semanal perfectamente coordinada. La solidaridad se manifiesta no solo en la mesura al tomar agua, sino también en la ayuda física para jalar las mangueras por la pendiente, especialmente para adultos mayores o personas con dificultades de movilidad.
La raíz del problema: falta de legalización
Juan de Jesús Macareo Virviescas, presidente y líder del barrio San Martín, revela que el problema fundamental radica en que el barrio es ilegal y aún no ha completado su proceso de legalización. Sin este trámite, la empresa de servicios públicos (Esant) no puede suministrar agua potable de manera formal. Antes de la llegada de los carrotanques entre 2020 y 2021, durante la pandemia, los residentes debían ir con pimpinas al pueblo para abastecerse.
Francisco Ortiz, secretario de Planeación y Obras Públicas del municipio de Los Santos, confirma esta situación: "Parte del problema en estos sectores está en que se trata de barrios que se construyeron sin normativa, por lo que no están legalizados". La Administración Municipal declaró la calamidad pública en San Martín para garantizar el suministro periódico mediante carrotanques mientras se trabaja en la formalización.
Un problema municipal más amplio
La crisis hídrica en Los Santos trasciende el caso específico de San Martín. El municipio depende de dos represas -La Antigua en la vereda El Tabacal y la represa del Alto de Los Pozos administrada por Esant- que durante las épocas de verano bajan su nivel, obligando a racionamientos incluso en sectores con acceso a la red de acueducto.
El proyecto planteado para solucionar esta problemática es el Acueducto Regional del Chicamocha, una obra con más del 85% de avance y una inversión cercana a los $30 mil millones. Sin embargo, este proyecto lleva más de dos años suspendido y un estudio de la UPB pone en duda su capacidad real para abastecer a toda la población, especialmente considerando los altos costos energéticos necesarios para bombear agua desde el río Chicamocha con un desnivel de aproximadamente 1.250 metros.
Microsoluciones y participación comunitaria
En el marco de la Agenda Estratégica del Agua de Prosantander, se han realizado visitas para escuchar a la comunidad. Sergio Abril, arquitecto y vocero de las mesas técnicas, señala que se deben entender dos contextos distintos: el casco urbano y la zona rural, donde vive la mayoría de los habitantes del territorio que cubre Los Santos y Piedecuesta.
Para las zonas rurales, donde llevar tuberías puede resultar extremadamente costoso, se plantean microsoluciones adaptadas a cada vereda o sector, como:
- Pozos subterráneos
- Sistemas de recolección de aguas lluvias
- Soluciones basadas en análisis específicos de condiciones sociales y geográficas
Mientras tanto, en barrios como San Martín, la solidaridad comunitaria y la organización vecinal siguen siendo las herramientas principales para enfrentar una crisis que, según los residentes, lleva casi dos décadas afectando su calidad de vida.



