Córdoba enfrenta crisis sanitaria por animales muertos en inundaciones
El departamento de Córdoba atraviesa una doble tragedia tras quince días de inundaciones continuas. Más de 40.000 familias afectadas no solo lidian con viviendas sumergidas y pérdidas materiales, sino que ahora enfrentan una creciente amenaza a la salud pública por la descomposición de miles de animales muertos bajo las aguas estancadas.
Panorama desolador en municipios afectados
De los treinta municipios que conforman el departamento, veinticinco reportan afectaciones severas por la temporada invernal. En corregimientos rurales como Berlín y Martinica, pertenecientes a Montería, la capital departamental, el rápido ascenso de las aguas dejó un escenario devastador donde cerdos, gallinas, patos, reses y mascotas perecieron ahogados sin posibilidad de rescate.
"Lo perdimos absolutamente todo", declaró Emildo Ramos, habitante afectado de los baldíos de Berlín, a medios locales. "Muchas familias perdimos todas nuestras pertenencias, incluidos los animales: cerdos, gallinas, patos, pavos, perros y otras mascotas, además de todos los enseres del hogar".
Riesgo inminente para la salud pública
La situación más alarmante surge del estancamiento prolongado de las aguas, donde numerosos cadáveres animales permanecen sumergidos o flotando en calles convertidas en lagunas improvisadas. El penetrante olor a descomposición satura el ambiente, mientras expertos advierten sobre riesgos elevados de:
- Infecciones gastrointestinales y respiratorias
- Enfermedades cutáneas y dermatológicas
- Brotes epidémicos asociados a contaminación hídrica
- Propagación de vectores como mosquitos y roedores
Silvia Edith Álvarez Narváez, otra residente afectada, expresó su preocupación: "Necesitamos toldillos y repelente, porque las aguas están muy contaminadas. Ya hay personas con rasquiña, con fiebre y malestar. No ha venido una brigada médica con vacunas ni medicamentos para los niños".
Impacto económico y productivo
La tragedia no se limita a lo sanitario. El sector productivo cordobés, basado históricamente en actividades agrícolas y pecuarias, reporta pérdidas devastadoras:
- Ganaderos enfrentan la muerte de más de 2.500 reses según Fenalco Córdoba
- Comerciantes locales ven destruidos sus inventarios y medios de subsistencia
- Campesinos perdieron cultivos completos y herramientas de trabajo
León Naranjo, habitante de la zona, describió el panorama: "Como pueden ver, todo es pérdida total: gallinas, cerdos, toda clase de animales. Mire alrededor, hay animales podridos, peces muertos, todo. La hierba se pudre, ellos se ahogan y se mueren".
Respuesta institucional y desafíos logísticos
Aunque habitantes reconocen la presencia del Gobierno nacional en el departamento, señalan que la asistencia resulta insuficiente frente a la magnitud de la emergencia. Las canoas se han convertido en el único medio de transporte viable, mientras numerosas familias optan por permanecer cerca de sus propiedades por temor a saqueos.
La comunidad destaca que, más allá de la ayuda oficial, han sido empresarios, comerciantes y ciudadanos del común quienes han proporcionado el mayor apoyo inmediato. Sin embargo, la urgencia sanitaria requiere intervención especializada para evitar que la crisis invernal derive en una epidemia de proporciones mayores.
Con el agua estancada sin señales de retroceso inmediato y la descomposición acelerándose, Córdoba enfrenta una carrera contra el tiempo donde la salud pública de miles de colombianos pende de un hilo.