Emergencia invernal paraliza completamente la justicia en Córdoba
La grave emergencia invernal que afecta al departamento de Córdoba ha generado consecuencias devastadoras que van más allá de las viviendas anegadas y familias damnificadas. La administración de justicia ha quedado completamente paralizada en varias zonas del territorio, con seis sedes judiciales cerradas y 127 funcionarios que han perdido absolutamente todo.
Infraestructura judicial severamente afectada
Las sedes judiciales en Córdoba presentan afectaciones estructurales significativas debido a las inundaciones provocadas por las intensas lluvias. Actualmente, seis sedes tienen suspendida la atención al público por las condiciones en que quedaron tras el paso del agua.
- Sede de Ayapel reporta situación crítica
- Daños estructurales en múltiples edificaciones
- Suspensión total del servicio en zonas afectadas
- Montería concentra gran parte de los afectados
Impacto humano devastador entre funcionarios judiciales
Mary Lucero Novoa, presidenta del Consejo Superior de la Judicatura, confirmó la grave situación que enfrentan los servidores judiciales: "127 de nuestros servidores y servidoras judiciales han sido afectados por esta emergencia invernal. Lo han perdido todo, perdieron sus viviendas, fueron anegadas totalmente por el agua".
Las viviendas de estos funcionarios quedaron completamente cubiertas por el agua, generando pérdidas materiales totales y una situación humanitaria compleja que afecta directamente su capacidad para retomar labores.
Consecuencias para la administración de justicia
El cierre de despachos judiciales genera un impacto directo y profundo en la administración de justicia en Córdoba:
- Personas con procesos judiciales en curso enfrentan limitaciones
- Trámites pendientes quedan suspendidos indefinidamente
- Acceso a servicios judiciales se ve severamente restringido
- La normalización depende de condiciones climáticas
Esfuerzos de recuperación y normalización
Mientras tanto, el director seccional adelanta labores de coordinación para realizar reparaciones y adecuaciones que permitan restablecer el acceso y la atención a los usuarios. Sin embargo, el retorno a la normalidad es complejo y dependerá directamente de la evolución de la emergencia invernal y de las condiciones que permitan reabrir las sedes afectadas.
La situación climática continúa generando incertidumbre sobre cuándo podrán normalizarse completamente los servicios judiciales en el departamento, dejando en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura pública frente a fenómenos naturales extremos.



