Incendio devasta complejo turístico en Mendihuaca, Santa Marta: pérdidas millonarias
Incendio destruye cabañas y hostales en Mendihuaca, Santa Marta

Incendio de grandes proporciones arrasa complejo turístico en Mendihuaca

En la mañana del 20 de febrero, un devastador incendio consumió completamente un complejo de cabañas y hostales ubicado en los kilómetros 38 y 39 de la Troncal del Caribe, en la vereda Mendihuaca, jurisdicción rural de Santa Marta. Según el reporte oficial del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Marta, la emergencia afectó 16 locales construidos en material liviano, generando pérdidas económicas millonarias para comerciantes y trabajadores del sector turístico de la región.

Testimonios de terror y pérdida total

"Yo estaba bañándome en el hostal cuando empezó a salir humo. Salí corriendo y ya todo se estaba quemando", relató con angustia uno de los propietarios afectados por las llamas. En cuestión de minutos, empleados, comerciantes y huéspedes intentaron rescatar lo que pudieron: electrodomésticos, camas, colchones, documentos importantes y equipos diversos, mientras el fuego avanzaba sin control debido a las fuertes ráfagas de viento y las condiciones de las estructuras.

Los testimonios coinciden en que al menos ocho hostales con aproximadamente cuatro años de funcionamiento quedaron totalmente destruidos, mientras otros establecimientos resultaron gravemente comprometidos. "Esto no se construyó de un día para otro. Hay préstamos, trabajo en familia y muchos años detrás", contó una comerciante aún en estado de shock. "Ver cómo se pierde todo así es muy duro".

Respuesta institucional y limitaciones críticas

El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Marta desplegó dos máquinas extintoras y 15 unidades para combatir las llamas, contando con el apoyo de la Defensa Civil Colombiana, el Ejército Nacional, la Policía Nacional, el Cuerpo de Bomberos de Dibulla y miembros de la comunidad local. Sin embargo, varios comerciantes cuestionaron los tiempos de respuesta debido a la falta de infraestructura adecuada en la zona.

"No es culpa de ellos. Hicieron lo que pudieron, pero no hay estación de bomberos aquí y les tocó pasar por donde está el puente colapsado", señaló uno de los afectados, refiriéndose al puente Mendihuaca que se ha convertido en un obstáculo recurrente para la atención oportuna de emergencias en este importante corredor turístico del Caribe colombiano.

Impacto social y económico devastador

Las pérdidas no solo incluyen infraestructura, sino también maquinaria especializada, sistemas eléctricos completos, mobiliario diverso, electrodomésticos y documentos esenciales para la operación de los negocios. La mayoría de las familias de Mendihuaca depende directa o indirectamente del turismo, lo que convierte esta tragedia en un impacto social además de económico.

"Son tres golpes seguidos. No hemos podido recuperarnos", afirmó un comerciante refiriéndose a la avalancha que afectó zonas cercanas a la Poza Encantada en enero, el colapso del puente que redujo la movilidad y el flujo de visitantes, y las restricciones en el Parque Tayrona. "Así es muy difícil sostener los empleos, pagar deudas y mantener los negocios".

Solidaridad comunitaria y reconstrucción incierta

Durante la emergencia, los huéspedes —muchos de ellos extranjeros— ayudaron activamente en las labores de evacuación, cargando pertenencias y manteniendo el orden en medio del caos. La solidaridad demostrada por la comunidad, los organismos de socorro y los visitantes fue fundamental para controlar la situación y evitar una tragedia de mayores proporciones.

Las autoridades continúan consolidando información sobre las personas afectadas y las pérdidas totales, mientras los damnificados intentan recuperar lo poco que quedó entre los restos calcinados. "Ahora no sabemos cómo vamos a seguir, pero no podemos irnos. Aquí está nuestra vida", expresó con resignación una trabajadora del sector turístico.

Este incendio ha dejado en evidencia las debilidades estructurales en infraestructura, prevención y atención de emergencias en uno de los corredores turísticos más importantes del Caribe colombiano. Para la comunidad de Mendihuaca, el reto inmediato es reconstruir sus medios de vida en medio de una crisis multifacética que aún no da tregua.