Nariño declara calamidad pública por emergencia invernal: 10 muertos y casi 15.000 damnificados
Nariño en calamidad pública por emergencia invernal con graves daños

Nariño declara calamidad pública ante grave crisis invernal

El departamento de Nariño se encuentra oficialmente en estado de calamidad pública debido a los devastadores efectos de la temporada invernal que ha azotado la región durante los últimos dos meses. La medida, anunciada por la Gobernación departamental, busca agilizar la respuesta institucional ante una emergencia que ha superado ampliamente las capacidades locales de atención.

Graves cifras que justifican la declaratoria

Las estadísticas oficiales revelan una situación crítica: 10 personas han perdido la vida, mientras que 14.910 damnificados (equivalente a 3.623 familias) requieren atención inmediata. La infraestructura ha sufrido daños considerables con 293 viviendas destruidas o inhabitables, 53 instituciones educativas afectadas, 4 centros hospitalarios con problemas y 19 acueductos impactados por las lluvias.

Gabriel Ocaña, director Departamental de Gestión del Riesgo, explicó que "la magnitud de los daños causados por la ola invernal superó la capacidad ordinaria de atención de los municipios y del propio departamento", lo que hizo necesaria esta declaratoria legal para movilizar recursos extraordinarios.

Plan de contingencia activado

Con la declaratoria de calamidad pública, se activa simultáneamente un plan de acción específico con líneas claras de intervención que prioriza los sectores de:

  • Vivienda para las familias afectadas
  • Rehabilitación de vías y puentes
  • Restablecimiento del servicio de agua potable
  • Atención en salud integral
  • Reactivación del sistema educativo

El Consejo Departamental de Gestión del Riesgo decidió activar este régimen especial para proteger la vida humana, acelerar la atención humanitaria y garantizar los recursos necesarios para atender la crisis en 27 de los 64 municipios nariñenses.

Municipios más afectados y eventos registrados

Los municipios que han sufrido el mayor impacto incluyen:

  1. Santa Bárbara de Iscuandé
  2. Roberto Payán
  3. Olaya Herrera
  4. La Tola
  5. Samaniego
  6. El Peñol
  7. San Lorenzo
  8. Ipiales
  9. Mallama
  10. Ricaurte

Durante el período de emergencia, se han presentado 49 eventos asociados al fenómeno invernal, distribuidos en 33 movimientos en masa, 8 inundaciones y 6 avenidas torrenciales. Estos eventos han afectado gravemente la movilidad, la infraestructura social y los servicios básicos en amplias zonas del territorio nariñense.

Infraestructura vial comprometida

La temporada invernal ha generado pérdidas de banca, colapsos parciales y afectaciones en puentes estratégicos como:

  • Puente Sánchez en Policarpa
  • Puente La Vega en La Cruz
  • Puente Janacatú en El Tablón de Gómez

Estos daños han comprometido severamente la movilidad en corredores fundamentales, afectando el abastecimiento de alimentos y la movilización de comunidades rurales. Gabriel Osejo, secretario de Infraestructura de la Gobernación, reiteró la "necesidad urgente de inversión que garantice una transitabilidad segura y la protección del abastecimiento" para mitigar el aislamiento que sufren comunidades enteras.

Salud en alerta roja

El departamento también se acoge a la declaratoria de alerta roja hospitalaria nacional. Wilson Larrañaga, profesional especializado del Instituto Departamental de Salud de Nariño, indicó que "estamos articulando acciones para prevenir brotes de enfermedades asociadas a la temporada invernal y garantizar la atención integral a las familias afectadas".

El sector salud enfrenta consecuencias severas, destacando la destrucción completa del centro de salud del sector La Oscurana en Mallama por un movimiento en masa, y daños estructurales en el hospital de Santa Bárbara de Iscuandé en la Costa Pacífica Nariñense.

La declaratoria de calamidad pública permite a Nariño actuar con mayor rapidez, movilizar recursos extraordinarios y elevar la emergencia a nivel nacional e internacional, con el objetivo fundamental de proteger la vida y restablecer los servicios básicos para la población afectada.