Ruth celebró su cumpleaños bajo el agua ayudando a familias damnificadas en Montería
Ruth: líder que celebró cumpleaños ayudando en inundaciones de Montería

Una líder que convirtió su cumpleaños en una jornada de solidaridad en medio de las inundaciones

El martes 10 de febrero de 2026, mientras el sol brillaba intensamente sobre Montería, Ruth Carrasquilla cumplía 37 años. Pero en lugar de celebrar con familiares o amigos, esta mujer, ama de casa y cabeza de hogar de cuatro hijos, pasaba su día especial navegando por las calles convertidas en ríos improvisados, ayudando a cientos de familias que, como ella, lo habían perdido todo por las inundaciones.

Recorriendo las zonas más afectadas

A las 1:15 de la tarde, Ruth acompañaba a un equipo periodístico de SEMANA en una canoa que surcaba las aguas que habían invadido los barrios más afectados de la ciudad capital de Córdoba. El olor era penetrante debido a animales en descomposición, pero la líder social mantenía su enfoque en la labor humanitaria que había emprendido desde hacía más de cuatro días.

"Llevo un poco más de tres días, aproximadamente desde el día miércoles", relató Ruth a SEMANA. "Nos tocó levantarnos el miércoles en la noche porque el agua se estaba entrando un poco, pero no pensamos que llegaría hasta esta altura. Sin embargo, desde ese momento empezamos la labor ayudando a que las personas evacuaran, principalmente los niños, los ancianos y las personas con discapacidad".

Una labor que viene desde la casa

Ruth, residente del barrio Villa Petro donde el agua alcanzó los 4 metros de altura, explicó que su motivación para ayudar a otros nace de valores familiares profundamente arraigados. "Yo pienso que eso viene desde la casa. Mis papás me criaron con buenos principios, con valores morales, y siempre nos decían que uno debía hacer el bien sin mirar a quién", afirmó con convicción.

A pesar de su dedicación comunitaria de más de una década, Ruth no suele buscar protagonismo mediático. Esta entrevista fue concedida casi por insistencia del equipo periodístico, y se negó rotundamente a aparecer en video, prefiriendo mantener el enfoque en la situación de emergencia que afectaba a su comunidad.

Críticas a la negligencia institucional

Mientras realizaba su labor humanitaria, Ruth no dudó en señalar lo que considera responsabilidades institucionales en la tragedia. "Definitivamente, esto es negligencia", denunció con firmeza. "No tengo otra cosa que decir, porque los canales llevan más de diecisiete años sin mantenimiento, están totalmente tapados, y eso ha llevado a que la situación se complique de esta manera".

La mujer describió cómo casi toda la margen izquierda del río Sinú se vio afectada por las inundaciones, transformando urbanizaciones completas en paisajes acuáticos donde las casas parecían islas aisladas en medio de la corriente.

Un cumpleaños diferente

En su día especial, no hubo velas, ni cantos de feliz cumpleaños, ni celebraciones tradicionales. En su lugar, Ruth dedicó cada momento a gestionar ayudas, resolver necesidades urgentes de su comunidad, tranquilizar a familias desesperadas y ayudar a rescatar lo poco que las aguas no habían arrasado.

"Hoy estoy cumpliendo años, pero, de igual manera, para mí es más importante ayudar a las personas que están damnificadas", expresó con una calma que transmitía esperanza a quienes la rodeaban.

Su trabajo en los barrios afectados la convirtió en un pilar fundamental en medio de la desesperanza generalizada. Mientras el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) anunciaba un alivio temporal pero advertía que las inundaciones persistirían, Ruth continuaba su labor incansable.

La situación en Montería

Las inundaciones en Montería han dejado:

  • Barrios completos bajo el agua, con alturas que alcanzan los 4 metros
  • Calles convertidas en ríos navegables solo en canoa
  • Familias que han perdido todas sus pertenencias
  • Infraestructura dañada por la falta de mantenimiento de canales
  • Una emergencia humanitaria que requiere atención inmediata

Ruth finalizó su relato con un mensaje de esperanza: "Bueno, gracias a Dios logramos salir todos. No solamente Villa Petro fue el barrio afectado, sino casi toda la margen izquierda. Aquí seguimos en la lucha y, afortunadamente, en nuestro barrio el agua ya ha bajado, pero sigue muy afectado".

Su historia representa el espíritu solidario que surge en medio de las tragedias, demostrando que incluso cuando se pierde todo materialmente, el compromiso con la comunidad puede mantenerse intacto y convertirse en la mayor fortaleza para enfrentar la adversidad.