Un acto de humanidad en medio de la tragedia en Montería
Las fuertes inundaciones que azotan a Montería, capital del departamento de Córdoba, han generado una crisis humanitaria de grandes proporciones, con viviendas anegadas, familias evacuadas y autoridades trabajando contrarreloj para proteger a la población. En este escenario desolador, una historia protagonizada por un soldado del Ejército Nacional ha emergido como un rayo de esperanza y compasión.
Emergencia nacional y medidas gubernamentales
La gravedad de la situación llevó al presidente Gustavo Petro a convocar un consejo de ministros extraordinario la noche del 9 de febrero de 2026 en Montería. Durante esta reunión, se evaluaron las acciones para atender la emergencia provocada por las crecientes de los ríos y se anunciaron medidas prioritarias enfocadas en la protección de comunidades en zonas vulnerables.
Entre las decisiones adoptadas se destacan:
- El traslado urgente de personas que habitan en áreas catalogadas como de alto riesgo, tanto en sectores urbanos como rurales.
- La recuperación de ciénagas que han sido ocupadas irregularmente, con el objetivo de mitigar el impacto de futuros fenómenos climáticos.
- La implementación de un toque de queda en los sectores más afectados, decretado por la Alcaldía de Montería, ante el peligro que representan las zonas inundadas.
- La restricción de movilización únicamente a embarcaciones de organismos de socorro, entidades de gestión del riesgo, fuerza pública y autoridades competentes.
El rescate que conmovió a todos
Mientras uniformados realizaban labores de evacuación en bote para ayudar a los damnificados a recuperar algunas de sus pertenencias, ocurrió un momento que capturó la atención y el corazón de quienes presenciaban la escena. Según relató un soldado en entrevista con Caracol Radio, el equipo se dirigía a asistir a un ciudadano cuando un cachorro, que permanecía atrapado en una vivienda inundada, los vio acercarse.
"Cuando el perro nos vio estaba en una casa, se nos lanzó encima, nadó", contó el militar con emoción. Uno de sus compañeros no dudó en arrojarse al agua para alcanzarlo, logrando sujetarlo justo antes de que la fuerte corriente pudiera arrastrarlo. El animal fue puesto a salvo en el bote, marcando el inicio de una conexión especial.
De rescate a adopción: nace 'Aqua'
Lo que comenzó como una operación de salvamento rutinaria terminó transformándose en un vínculo permanente. El soldado, conmovido por la situación del cachorro, tomó una decisión inmediata: adoptarlo y darle un hogar.
"Ya hace parte de mi familia", afirmó con convicción el uniformado, quien bautizó al animal como "Aqua", en referencia directa a las circunstancias acuáticas en las que fue encontrado. Explicó que el cachorro no será llevado a un batallón, sino que vivirá en su hogar en Montería junto a su esposa, donde recibirá todos los cuidados y el cariño necesarios.
Un llamado a la solidaridad animal
El militar aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje contundente a la comunidad en medio de la adversidad. "Nosotros como personas podemos defendernos, pero ellos son inocentes y no tienen la capacidad de defenderse solos", señaló, haciendo un llamado explícito a quienes tengan la posibilidad de auxiliar a mascotas o animales abandonados durante este tipo de emergencias.
Su gesto no solo representa un acto individual de compasión, sino que simboliza la importancia de extender la solidaridad más allá de lo humano en situaciones de crisis. Mientras Montería enfrenta una de sus peores tragedias naturales en años, la historia de 'Aqua' y su nuevo dueño militar sirve como recordatorio de que incluso en los momentos más oscuros, la humanidad y el cuidado por los más vulnerables pueden florecer.