Vía Santa Marta-La Guajira supera 20 días de cierre total por derrumbe
Vía Santa Marta-La Guajira lleva más de 20 días cerrada

Vía Santa Marta-La Guajira supera los 20 días de cierre total por derrumbe

La carretera que conecta a Santa Marta con el departamento de La Guajira ha permanecido cerrada por más de veinte días consecutivos debido a un derrumbamiento significativo que ha bloqueado por completo el tránsito vehicular. Este cierre prolongado está generando graves afectaciones en la movilidad regional, el transporte de mercancías y la economía local, con impactos directos en comunidades y empresas que dependen de esta vía para sus actividades diarias.

Impacto en la movilidad y la economía regional

El bloqueo de la vía ha obligado a los conductores y transportistas a buscar rutas alternativas, muchas de las cuales son más largas, inseguras y en mal estado, incrementando los tiempos de viaje y los costos operativos. Comerciantes y agricultores de la zona han reportado pérdidas económicas considerables debido a la imposibilidad de trasladar sus productos a los mercados principales, lo que ha generado escasez de alimentos y alza en los precios en algunas áreas de La Guajira.

Además, el cierre ha afectado servicios esenciales como el transporte público y la entrega de suministros médicos, poniendo en riesgo la atención a poblaciones vulnerables. Las autoridades locales han expresado su preocupación por la situación, destacando la urgencia de reabrir la carretera para mitigar los efectos negativos en la calidad de vida de los habitantes.

Trabajos de reparación y respuesta de las autoridades

Equipos de ingenieros y trabajadores de la Infraestructura de Transporte están realizando labores intensivas para remover los escombros y estabilizar la zona afectada por el derrumbe. Sin embargo, las condiciones geológicas complicadas y el riesgo de nuevos deslizamientos han ralentizado los avances, prolongando el tiempo estimado para la reapertura total de la vía.

Las autoridades han implementado medidas temporales, como el desvío controlado por caminos vecinales, pero estas soluciones son insuficientes para el alto flujo vehicular que normalmente transita por la carretera. Se espera que en los próximos días se concrete un plan de acción más efectivo, con posibles inversiones en infraestructura para prevenir futuros incidentes similares.

Mientras tanto, la comunidad sigue a la espera de una pronta resolución, ya que la continuidad del cierre podría agravar la crisis económica y social en una de las regiones más importantes del Caribe colombiano.