Familiares de soldado en accidente aéreo exigen respuestas oficiales del Ejército
La angustia y la incertidumbre se han apoderado de los seres queridos de José Alfredo Pérez Ramírez, un soldado originario del municipio de El Zulia, Norte de Santander, quien se encontraba a bordo de la aeronave Hércules que sufrió un accidente en la jurisdicción de Puerto Leguízamo, Putumayo. Sus familiares enfrentan horas de desesperación al carecer de información certera sobre si el uniformado figura entre los sobrevivientes o las víctimas fatales del lamentable siniestro.
Denuncia por ausencia de reportes oficiales
Los allegados de Pérez Ramírez, quienes aguardaban su llegada para el inicio de su periodo de descanso, han denunciado públicamente que, hasta el momento, no han recibido ningún reporte oficial por parte del Ejército Nacional ni de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) sobre el estado de salud o el paradero exacto del militar. Esta falta de comunicación ha generado una profunda preocupación en la comunidad y entre sus seres cercanos.
La última comunicación directa con el soldado se registró el pasado domingo, cuando el uniformado informó a su familia que se encontraba a la espera de ser recogido para su traslado. Desde ese contacto, el rastro se perdió por completo, y la familia desconoce si logró sobrevivir al impacto del accidente o si forma parte de la lista de desaparecidos en la zona del siniestro.
Esfuerzos infructuosos por obtener claridad
Ante el persistente silencio institucional, los parientes han intentado contactar de forma reiterada a las autoridades competentes para obtener claridad sobre la situación en el área de la tragedia. Sin embargo, aseguran que la única respuesta obtenida ha sido la indicación de que deben aguardar por un pronunciamiento oficial de las fuerzas militares, lo que ha incrementado su frustración y desesperanza.
Por ahora, la comunidad de El Zulia y los allegados del soldado permanecen en vilo, esperando noticias que confirmen la suerte de José Alfredo Pérez Ramírez tras el accidente aéreo en el sur del país. La situación ha puesto en evidencia las dificultades que enfrentan las familias en momentos de crisis, cuando la falta de información oportuna agrava su dolor e incertidumbre.
Este caso resalta la importancia de protocolos claros de comunicación en situaciones de emergencia, especialmente cuando involucran a miembros de las fuerzas armadas. Mientras tanto, la esperanza y la fe son los únicos consuelos para quienes aguardan noticias sobre su ser querido.



