Suboficial colombiano conoce a su hija por videollamada desde la Antártida
Marino conoce a su hija por videollamada desde Antártida

Emoción en alta mar: Marino colombiano conoce a su hija desde la Antártida

En medio de las aguas más desafiantes del planeta, un suboficial de la Armada Nacional de Colombia vivió uno de los momentos más conmovedores de su carrera militar. Gabriel García, originario de Villapinzón, Cundinamarca, conoció a su segunda hija recién nacida a través de una videollamada mientras cumplía su misión a bordo del ARC Simón Bolívar en la Antártida.

Un nacimiento a miles de kilómetros de distancia

La pequeña Mariliz nació en Colombia mientras su padre navegaba por el temido paso de Drake, considerado el tránsito marítimo más peligroso del mundo. En lugar de estar presente en la sala de partos, García presenció el nacimiento desde la sala de juntas del buque, utilizando un teléfono celular que se convirtió en el puente emocional entre el océano y su hogar.

"En su momento queda uno como en penuria de no saber qué está pasando en ese quirófano", confesó el suboficial. "Tengo la expectativa de que claramente salga la niña bien, y obviamente mi esposa en este caso. Pero ya cuando uno recibe la foto, recibe la noticia, pues ya es una alegría que no se puede describir".

El desafío del paso de Drake

El ARC Simón Bolívar completaba su día 76 de navegación cuando ocurrió este emotivo episodio. La embarcación se encontraba atravesando las 480 millas náuticas que componen el paso de Drake, habiendo recorrido ya 150 millas entre aguas turbulentas que generan considerable balanceo en el buque.

Los tripulantes reforzaron las medidas de seguridad durante esta etapa crítica de aproximadamente dos días hacia Punta Arenas, Chile, mientras García procesaba la noticia del nacimiento de su hija en medio del océano.

La espera familiar en Colombia

Mientras el suboficial continúa su misión, en Colombia su esposa enfrenta los primeros días de maternidad con un recién nacido. Axel, de tres años, el hijo mayor de García, espera el regreso de su padre con dibujos y preguntas constantes sobre cuándo podrá abrazarlo nuevamente.

García reflexionó sobre los sacrificios de la vida militar: "El hecho de que uno de pronto sea marino y uno se forme de pronto para la distancia, no significa que uno aleje ciertas emociones como el tener esa esperanza de llegar a un puerto y saber que alguien lo espera".

El mensaje de un padre ausente

En un mensaje directo a su hija recién nacida, el suboficial expresó: "Hija, espero verte pronto, un beso y un abrazo en la distancia". Estas palabras resumen el sentimiento de miles de militares colombianos que deben cumplir con su deber lejos de sus seres queridos.

Actualmente, el ARC Simón Bolívar continúa su travesía de regreso al continente suramericano, donde García finalmente podrá dar lo que describe como "el abrazo más esperado de su vida". La expedición antártica, que ha representado un desafío logístico y humano extraordinario, ahora tiene para este marino un significado personal profundamente emotivo.

Esta historia pone de manifiesto no solo los riesgos y desafíos de las misiones antárticas de la Armada Nacional, sino también el costo humano que representa el servicio militar para las familias colombianas. Mientras la embarcación avanza hacia puerto chileno, un padre cuenta los días para poder sostener por primera vez a la hija que solo ha conocido a través de una pantalla.