Militares retenidos en la troncal del Caribe por presunta agresión contra menor indígena
Un grupo de militares adscrito al Batallón de Montaña n.º 6 fue retenido durante varias horas por líderes comunitarios en la troncal del Caribe, en el departamento de Magdalena, tras denuncias de agresión contra un menor de edad indígena de 17 años. Los hechos ocurrieron entre la noche del lunes 9 de marzo y la madrugada del martes 10 de marzo de 2026.
La denuncia de la comunidad
De acuerdo con testimonios de residentes, los soldados habrían agredido al joven indígena durante labores de patrullaje y vigilancia en la vía que conecta Machete Pelado con Pueblo Escondido. En videos grabados por la comunidad, se escucha a los líderes confrontando a uno de los uniformados, exigiéndole valentía y reprochándole el presunto abuso contra el menor.
El sujeto que se identificó como Carlos Pino, aparente líder de la acción, informó a los militares durante la retención:
"Ustedes quedan retenidos por la comunidad. Somos 68 líderes de la troncal del Caribe, 68 presidentes de junta, están los gremios mototaxi y viniendo toda la comunidad, cerca de 20.000 personas".
Exigencias de la comunidad
La comunidad exigió la presencia de una figura de autoridad en el territorio para analizar el caso y tomar las medidas correspondientes. Aunque el batallón mantuvo una actitud conciliadora, fue obligado a desplazarse y solicitar la intervención de autoridades superiores.
Carlos Pino también afirmó que tanto el presidente Gustavo Petro como la gobernadora del Magdalena tenían conocimiento de los hechos, y expresó preocupación por el estado del menor, quien habría sido trasladado a Santa Marta para atención médica.
Versión oficial del Ejército
En un comunicado de prensa emitido tras la liberación de los uniformados, el Comando de la Segunda Brigada del Ejército explicó que los soldados realizaron una señal de "pare" a un vehículo que transitaba por el sector. Al iniciar la inspección, el conductor habría encendido el vehículo y emprendido la huida, embistiendo a los militares.
La unidad reaccionó tratando de inmovilizar el vehículo agresor "con sus armas de dotación conforme a protocolos de reacción establecidos". Durante esta maniobra, una motocicleta y otro vehículo se aproximaron al puesto de control. Los ocupantes del automóvil huyeron en reversa, mientras que el conductor de la motocicleta fue interceptado e inmovilizado, descubriéndose posteriormente que se trataba de un menor de edad.
Mediación institucional
Tras la retención ilegal de los soldados, la Segunda Brigada solicitó el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y la Personería Municipal para facilitar la mediación institucional y garantizar el respeto de los derechos humanos de todas las personas involucradas.
El Ejército Nacional se comprometió a brindar "toda la colaboración necesaria a las autoridades competentes, con el propósito de adelantar las investigaciones correspondientes". Este caso pone en evidencia las tensiones entre las comunidades y la fuerza pública en regiones como el Caribe colombiano, donde persisten reclamos por el respeto a los derechos humanos y los procedimientos institucionales.
