En una medida sin precedentes para el control migratorio, el gobierno de Chile ha iniciado la construcción de una extensa zanja fronteriza en su límite con Perú. El proyecto, que busca frenar el ingreso irregular de migrantes, fue puesto en marcha personalmente por el presidente José Antonio Kast, quien supervisó las obras en el puesto fronterizo de Chacalluta.
Supervisión presidial en terreno
El mandatario chileno, acompañado por el ministro de Defensa Fernando Barros y el comandante en jefe del Ejército Pedro Varela, recorrió este martes 16 de marzo de 2026 la zona donde operan máquinas pesadas para la excavación. La comitiva presidencial caminó junto a la maquinaria que ya trabaja en el sector, marcando el inicio formal de este controvertido proyecto de infraestructura fronteriza.
Estrategia de contención migratoria
La zanja fronteriza representa la materialización de una política de seguridad migratoria anunciada por el gobierno de Kast. Según fuentes oficiales, la estructura física busca crear una barrera natural que dificulte el cruce irregular por puntos no habilitados, complementando así los controles tradicionales realizados por Carabineros y el Ejército.
El proyecto se ejecuta específicamente en la región de Arica y Parinacota, donde la frontera con Perú presenta características geográficas que, según las autoridades, facilitan el ingreso clandestino. "Esta obra forma parte de una estrategia integral para ordenar los flujos migratorios y garantizar la seguridad de nuestras fronteras", declaró un portavoz gubernamental.
Contexto fronterizo y reacciones
Chacalluta es uno de los principales pasos fronterizos entre Chile y Perú, ubicado a aproximadamente 20 kilómetros de la ciudad de Arica. La zona ha registrado en los últimos años un aumento significativo en los intentos de cruce irregular, según datos de la Policía de Investigaciones chilena.
La iniciativa ha generado diversas reacciones tanto a nivel nacional como internacional. Mientras el gobierno defiende su carácter disuasivo y de control, organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por el posible impacto humanitario y la normalización de barreras físicas extremas en fronteras internacionales.
Implementación y próximos pasos
Las autoridades no han especificado las dimensiones exactas de la zanja ni su extensión total a lo largo de la frontera, pero confirmaron que el proyecto incluirá:
- Excavación profunda en sectores estratégicos identificados como vulnerables
- Instalación de sistemas de vigilancia complementarios
- Refuerzo de patrullajes militares en la zona
- Coordinación con autoridades peruanas para el monitoreo bilateral
El Ministerio de Defensa chileno será el encargado de supervisar la ejecución de las obras, con apoyo logístico del Ejército. Se espera que la primera fase del proyecto esté completada antes del segundo semestre de 2026, según el cronograma presentado por el gobierno.
