Catatumbo: Conflicto entre ELN y disidencias se intensifica con drones y desplazamientos
Catatumbo: Conflicto ELN-disidencias se intensifica con drones

Catatumbo: Conflicto entre ELN y disidencias se intensifica con drones y desplazamientos

Los últimos días en la región de Catatumbo confirman un recrudecimiento de la guerra entre el ELN y el frente 33 de la disidencia de las FARC, conocido como Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF), bajo el mando de "Calarcá Córdoba". Durante abril, esta escalada de violencia ha combinado ataques con drones, secuestros de menores, bombardeos del Ejército y homicidios.

Extensión del conflicto a zonas urbanas

La masacre ocurrida este domingo, en la que fueron asesinadas cuatro personas en el barrio El Zulia, muestra que las confrontaciones entre ambos grupos armados se han empezado a extender a la zona urbana. El consejero de paz de Norte de Santander, Luis Fernando Niño, explica que estos hechos podrían evidenciar un cambio en la estrategia de los grupos armados.

"En la zona urbana hay 'outsourcing' de ellos, es decir, hay 17 bandas criminales que comienzan a disputarse el narcotráfico y la presencia y el control territorial", afirmó Niño a Colombia+20. Incluso, aseguró que ya hay movimientos concretos en barrios de la ciudad: "La inteligencia del ELN está en Cúcuta, ellos están moviendo los barrios, están sacando a la gente".

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El comandante de la Policía de Cúcuta, Fabio Ojeda, confirmó a Caracol Radio que hay informes que señalan que los enfrentamientos se están desplazando a la zona urbana y que se han registrado "muertos tanto del frente 33 como del ELN".

Modus operandi y control territorial

El modus operandi de las últimas muertes, incluida la masacre del fin de semana, ha sido el mismo y responde a una lógica de control territorial y confrontación directa. "Los grupos están revisando los celulares de todas las personas, hacen preguntas y, en el caso de la masacre, como no dejaron ver los teléfonos, los asesinaron ahí en el lugar", detalló una fuente.

Esa versión coincide con la del comandante Ojeda: "Se bajan, les solicitan los celulares a unas personas que estaban en un billar, dos se negaron y los ultimaron con pistola", afirmó, y agregó que luego fueron a otro punto del municipio en donde repitieron la estrategia.

Secuencia de hechos violentos en abril

La secuencia de hechos en abril muestra una intensificación sostenida del conflicto:

  • La primera semana de este mes, en zona rural de Tibú, el ELN secuestró en un retén ilegal a Yormai Contreras, un menor de 16 años. La Defensoría se pronunció sobre ese caso y exigió la liberación inmediata, que hasta ahora no se ha dado.
  • A mediados de la semana pasada el alcalde de Tibú, Richar Claro, volvió a encender las alarmas cuando denunció el secuestro de otros seis menores.
  • El pasado 2 de abril, el ataque de un dron a una vivienda en la vereda La Paz, en el municipio de El Tarra, provocó el desplazamiento de una familia donde había dos menores de edad y una mujer embarazada.
  • Un ataque similar ocurrió el 7 de abril, en el mismo municipio, pero en el caserío Cuatro Esquinas. En ese hecho fueron incendiadas las casas y al menos cuatro personas resultaron heridas, dos de ellas de gravedad.

Crisis humanitaria en cifras

De acuerdo con los últimos datos del Puesto de Mando Unificado (PMU), desde el inicio de la crisis humanitaria en enero de 2025:

  1. 22.570 personas han sido desplazadas de Catatumbo y permanecen en tres albergues.
  2. 5.522 personas permanecen confinadas, la mayoría en Teorama (5.000) y otras 522 en San Calixto.
  3. Se han dado 435 evacuaciones.

El consejero Niño señaló que los bombardeos del Ejército contra el ELN en Catatumbo -el segundo ocurrió el domingo pasado- llevaron a otro desplazamiento masivo: "Unos 40 o 50 núcleos familiares que agrupan unas 300 personas, entre niños, jóvenes y adultos, empezaron a llegar a Tibú y a El Tarra de veredas como Pacheli, Caño Indio, La selva y Campo Dos".

Petición de diálogo regional

En medio de la escalada, las autoridades locales han insistido en la necesidad de abrir un canal mínimo de diálogo con los grupos armados, enfocado exclusivamente en aliviar la crisis humanitaria.

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"Nosotros le solicitamos a la Oficina del Consejero Comisionado de Paz que nos autorizaran un diálogo regional con el grupo armado, Iglesia, autoridades y sociedad civil para hacer unos mínimos humanitarios", explicó Niño.

La propuesta no busca negociaciones de fondo, sino medidas urgentes para la población civil: "Queremos que a esos niños que se llevaron nos los entreguen, que podamos sacar a los heridos y pedir el no uso de drones en las casas de los civiles".

Aunque la propuesta se realizó desde hace varios meses, hace 20 días las autoridades de Norte de Santander le insistieron al Gobierno Nacional, pero hasta ahora no hay una respuesta concreta. "Nos dicen que eso está avanzando en la oficina del consejero comisionado, esperemos que no lo saquen el 7 de agosto cuando ya sea tarde", afirmó Niño.

Balance preocupante

Tras 15 meses del inicio de la crisis en Catatumbo, la violencia no solo no ha cedido, sino que muestra nuevas formas de expansión y mayor impacto sobre la población civil. Mientras los enfrentamientos se intensifican y se extienden a zonas urbanas, las autoridades locales siguen sin una respuesta efectiva que permita, al menos, contener la emergencia humanitaria que afecta a miles de familias en la región.