Crisis Humanitaria en el Bajo Caguán por Enfrentamientos entre Disidencias
La Defensoría del Pueblo ha emitido una alerta urgente sobre la grave crisis humanitaria que se está desarrollando en la región del Bajo Caguán, ubicada en el departamento de Caquetá. Según el organismo, la situación se ha agravado significativamente en las últimas semanas debido a una intensa disputa entre diferentes grupos disidentes de las antiguas FARC.
Disputa Armada entre Facciones Disidentes
Los enfrentamientos se centran en el control territorial y de rutas estratégicas para el narcotráfico, lo que ha generado un incremento notable en la violencia armada. La Defensoría detalla que las comunidades indígenas y campesinas de la zona están siendo severamente afectadas, con reportes de desplazamientos forzados, restricciones a la movilidad y violaciones a los derechos humanos.
Entre los grupos involucrados, se mencionan facciones que no se acogieron al proceso de paz y que ahora compiten por el dominio en esta región históricamente conflictiva. Esta disputa no solo pone en riesgo la seguridad de los habitantes, sino que también amenaza la estabilidad de los acuerdos de paz y los esfuerzos de reconciliación en el país.
Impacto en las Comunidades Locales
Las autoridades han documentado casos de amenazas directas a líderes sociales y defensores de derechos humanos, así como la interrupción de actividades económicas esenciales como la agricultura. La Defensoría hace un llamado a las entidades estatales para que fortalezcan la presencia institucional en la zona y garanticen la protección de la población civil.
Además, se insta a la implementación de medidas urgentes que incluyen:
- Refuerzo de la seguridad en las vías de acceso.
- Atención humanitaria inmediata a las familias desplazadas.
- Diálogos con las comunidades para evaluar sus necesidades específicas.
Esta crisis subraya los desafíos persistentes en la consolidación de la paz en Colombia, especialmente en regiones donde los grupos armados ilegales mantienen una fuerte influencia. La situación en el Bajo Caguán requiere una respuesta coordinada y efectiva para prevenir una mayor escalada del conflicto.



