ELN anuncia levantamiento de paro armado en Bajo Baudó, pero el terror persiste en las comunidades
La Defensoría del Pueblo confirmó este domingo que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció el levantamiento del paro armado en la región del Bajo Baudó, departamento del Chocó. Sin embargo, la entidad advirtió que más de 6.000 personas han permanecido en confinamiento forzado, quedando sin acceso a alimentos básicos debido a la crítica situación de orden público generada por la presencia de grupos armados ilegales en la zona.
Comunidades atrapadas entre dos fuegos
Aunque formalmente el paro ha sido levantado, las comunidades indígenas y afrodescendientes de la región continúan viviendo con profundo temor. Según el informe de la Defensoría, la población se mantiene atemorizada "en medio de confrontaciones y presiones tanto del ELN como del 'Clan del Golfo'", creando un ambiente de inseguridad constante que afecta todos los aspectos de la vida cotidiana.
La Defensoría del Pueblo emitió un comunicado urgente donde reiteró su llamado a todos los actores armados: "Reiteramos nuestro llamado al ELN y a todos los actores armados a cesar esta práctica, así como los confinamientos —incluso parciales— que se han vuelto recurrentes. Su deber es respetar plenamente el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y mantener a las comunidades al margen de las hostilidades".
Consecuencias humanitarias devastadoras
La situación ha generado graves consecuencias humanitarias que persisten incluso después del levantamiento formal del paro:
- Varios días sin acceso a bienes y servicios básicos para miles de personas
- Interrupción completa de la asistencia escolar para niñas y niños de la región
- Vulneración sistemática de los derechos territoriales de comunidades afrodescendientes e indígenas
- Falta de alimentos y medicamentos esenciales para la población confinada
"El territorio no les pertenece: pertenece a las comunidades, en especial, a los pueblos étnicos, cuya autonomía debe ser respetada y garantizada", enfatizó la Defensoría en su comunicado, destacando la necesidad de apoyo de autoridades locales y nacionales para que estas poblaciones puedan vivir en libertad y seguridad.
Presencia militar y desafíos institucionales
Mientras tropas del Ejército Nacional patrullan la región del Bajo Baudó y sostienen combates contra el ELN en diferentes partes del país, la Defensoría también instó al grupo guerrillero a "cesar la estigmatización de las autoridades públicas, establecidas por la institucionalidad democrática para proteger y garantizar los derechos de la población".
La entidad señaló que estas autoridades cumplen su labor "en condiciones sumamente adversas, agravadas por la acción de los grupos armados, que en muchos casos impide el funcionamiento mínimo de las instituciones", creando un círculo vicioso de violencia e incapacidad estatal que afecta principalmente a las comunidades más vulnerables.
La situación en el Bajo Baudó refleja el complejo panorama de seguridad en el Chocó, donde múltiples grupos armados compiten por el control territorial, dejando a la población civil atrapada en medio de sus disputas y sometida a constantes violaciones de sus derechos fundamentales.



