Desplazamiento masivo en Nariño por disputa territorial de grupos armados
La violencia armada en el municipio de Cumbitara, departamento de Nariño, ha alcanzado niveles críticos que han obligado a más de doscientas familias a abandonar sus hogares. Según informes oficiales de la Defensoría del Pueblo, al menos tres grupos criminales están librando una batalla por el control territorial en esta zona del suroccidente colombiano.
Los actores del conflicto y sus enfrentamientos
Los combates involucran a las disidencias de las Farc bajo el mando de alias "Iván Mordisco", los Comuneros del Sur y las autodenominadas Autodefensas Unidas de Nariño (AUN). Estos grupos han intensificado sus acciones desde el pasado 23 de marzo, generando un clima de terror entre la población civil que habita en las veredas rurales.
La Defensoría del Pueblo ha documentado que las familias desplazadas provienen específicamente de las veredas de Santa Elena, El Desplayado, La Florida, San José del Bijao, Boca de Mares y San Agustín. Estas personas han buscado refugio en la cabecera del corregimiento Sidón, donde actualmente se alojan en una residencia estudiantil y en viviendas particulares que han sido habilitadas para su atención humanitaria.
Alerta temprana y llamado urgente a las autoridades
La situación ha llevado a la Defensoría a emitir un llamado urgente tanto a los grupos armados como a las instituciones del Estado. "Se hace un llamado a los grupos armados para que cesen de inmediato los combates y las afectaciones a la población civil", señaló la entidad en su comunicado oficial.
Además, se solicitó la intervención inmediata de:
- Los ministerios del Interior, Educación, Defensa y Salud
- La Unidad para las Víctimas
- El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF)
- Otras entidades competentes del orden nacional
El objetivo es activar protocolos de atención que permitan acompañar a las comunidades afectadas y apoyar el trabajo de los entes territoriales que ya están respondiendo a esta emergencia humanitaria.
Antecedentes y evolución del riesgo
Esta crisis no es un evento aislado. Desde principios de 2024, la Defensoría había emitido la Alerta Temprana número 008, donde advertía sobre el riesgo inminente derivado de la disputa territorial entre estos grupos armados. En dicha alerta se mencionaba una presunta alianza bélica conformada por el Frente Comuneros del Sur (que en ese momento formaba parte del ELN), la disidencia Segunda Marquetalia y las AUN.
El desplazamiento forzado de más de doscientas familias evidencia cómo el riesgo advertido se ha materializado completamente, mostrando la escalada de violencia en esta región del país. La Defensoría ha advertido que en las próximas horas y días podrían llegar más personas desplazadas a causa de los continuos enfrentamientos armados.
Impacto humanitario y perspectivas
La situación en Cumbitara representa un claro ejemplo de cómo los conflictos entre grupos armados ilegales continúan afectando gravemente a la población civil colombiana. Las familias desplazadas no solo pierden sus hogares y medios de subsistencia, sino que también enfrentan condiciones de vulnerabilidad extrema en los lugares de refugio.
La respuesta coordinada del Estado será fundamental para garantizar la protección de los derechos de estas comunidades y para evitar que la violencia se siga expandiendo a otras zonas del departamento de Nariño. Mientras tanto, la población civil sigue atrapada en medio de una disputa territorial que amenaza con prolongarse en el tiempo.



