Estado despliega operación militar en Sierra Nevada para rescatar indígenas atrapados en guerra
Tras varios días de intensos combates entre las Autodefensas Conquistadores de la Sierra (ACSN) y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), el Gobierno nacional puso en marcha una operación integral para intervenir el territorio y frenar la confrontación armada que ha dejado comunidades indígenas atrapadas en medio del fuego cruzado.
Orden presidencial para recuperar el control territorial
La orden fue dada directamente por el presidente Gustavo Petro, quien anunció el despliegue masivo de la fuerza pública para retomar el control del área donde se han concentrado los enfrentamientos más violentos. El mandatario publicó un mensaje en su cuenta de X acompañado de un video en el que se observan helicópteros militares despegando hacia la Sierra Nevada de Santa Marta.
"Los indígenas son la raíz ancestral de la nacionalidad colombiana y latinoamericana. Tomamos posesión del territorio agredido y de la Sierra Nevada no debe salir más la fuerza pública", escribió el presidente Petro en sus redes sociales.
La instrucción presidencial busca despejar el territorio que actualmente se disputan las estructuras armadas ilegales y garantizar la protección integral de las comunidades indígenas que habitan la zona desde tiempos ancestrales.
Despliegue militar y evacuación de heridos
Fuentes militares confirmaron que varios pelotones ya se encuentran desplegados en la Sierra Nevada, especialmente en sectores cercanos al resguardo indígena de Serankwa, en jurisdicción rural de Aracataca, Magdalena. La operación busca recuperar el control de un territorio donde los enfrentamientos entre grupos armados ilegales convirtieron comunidades indígenas en escenario de combate directo.
Durante varios días, los habitantes denunciaron ráfagas de fusil, explosiones constantes y ataques con drones cargados con explosivos, mientras los combatientes se refugiaban en medio de las viviendas indígenas. El saldo preliminar reportado por las autoridades arhuacas habla de al menos tres indígenas muertos, nueve heridos y una mujer con su hijo desaparecidos, aunque la cifra podría aumentar debido a las dificultades de comunicación con las comunidades más remotas.
En medio del despliegue militar, también comenzó la operación humanitaria para rescatar a los indígenas heridos que permanecían atrapados en la montaña. Durante las últimas horas comenzaron a circular imágenes del traslado de las víctimas hacia Santa Marta, luego de que unidades del Ejército lograran ubicarlas y facilitar su evacuación desde las zonas de combate más críticas.
Alerta hospitalaria en Santa Marta
Para atender la emergencia médica, la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, activó el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) y dispuso un plan especial de atención médica. La mandataria decretó alerta amarilla en salud para garantizar la recepción y tratamiento inmediato de los heridos que están llegando desde la Sierra Nevada.
"Hemos decretado una alerta amarilla en salud. Estamos trabajando para garantizar esa atención inmediata a los indígenas que van llegando a la Primera División del Ejército", explicó la gobernadora Guerra durante una rueda de prensa.
Como parte del operativo fueron dispuestas siete ambulancias con personal médico especializado, encargadas de trasladar a los pacientes hacia el Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, el principal centro de alta complejidad del departamento. Entre las víctimas hay mujeres, hombres y niños, varios de ellos con heridas graves causadas por impactos de fusil y esquirlas de explosivos.
Comunidades indígenas atrapadas en el conflicto
La intervención estatal ocurre después de varios días en los que las comunidades arhuacas denunciaron que habían quedado completamente atrapadas en medio de los combates. Según las autoridades indígenas, los grupos armados prohibieron el uso de teléfonos celulares, lo que dejó prácticamente incomunicados a los habitantes de las veredas donde se desarrollaron los enfrentamientos más intensos.
Las familias se refugiaron dentro de sus casas mientras las balas atravesaban las paredes de madera y las explosiones sacudían toda la montaña. "Nuestros hermanos arhuacos están muriendo en medio de una guerra que no es nuestra", advirtió el gobernador del Cabildo Arhuaco del Magdalena y La Guajira, Luis Enrique Salcedo, quien hizo un llamado urgente a proteger a las comunidades ancestrales.
Tensión continua en la región
La crisis de seguridad en la Sierra Nevada también se reflejó en otros hechos violentos ocurridos en la zona. Durante la noche del lunes, en área rural de Guachaca, tropas del Ejército dispararon contra una camioneta que habría intentado evadir un retén militar. En el hecho un menor indígena resultó herido por dos disparos, lo que generó indignación generalizada entre los habitantes de la zona.
La comunidad retuvo a un pelotón de aproximadamente diez soldados y exigió la presencia de sus superiores para que respondieran por lo ocurrido. Los militares argumentaron que percibieron un riesgo inminente para sus vidas, mientras que la población asegura que no existía ninguna amenaza real. Este episodio está siendo investigado por las autoridades competentes y ha aumentado la tensión en una región ya de por sí convulsionada por el conflicto armado.
