Pizarro califica de fracaso la política de Paz Total del gobierno Petro
Eduardo Pizarro Leongómez, profesor emérito de la Universidad Nacional y expresidente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, afirmó de manera contundente que la política de Paz Total impulsada por el gobierno del presidente Gustavo Petro ha fracasado rotundamente. Durante su intervención en la Asamblea General de Asocapitales, el experto presentó datos alarmantes que respaldan su declaración.
Incremento preocupante de grupos armados ilegales
Pizarro señaló que la evidencia más clara del fracaso de esta estrategia gubernamental se encuentra en el crecimiento exponencial de los grupos armados ilegales en el territorio colombiano. Según sus análisis, en lugar de los dos grandes actores armados que existían anteriormente, hoy el país enfrenta entre ocho y nueve organizaciones distintas, producto de una profunda fragmentación tanto del ELN como de las disidencias de las FARC.
"Nos encontramos en la era de las disidencias de las disidencias", explicó el académico, quien añadió que esta situación ha creado un escenario de conflicto creciente y degradado que el próximo gobierno heredará sin una solución aparente. La complejidad para establecer diálogos de paz se multiplica cuando no se negocia con un actor centralizado, sino con múltiples facciones dispersas.
Aumento de rentas ilícitas y miembros
El profesor emérito también destacó que no solo ha crecido el número de grupos armados, sino también la cantidad de sus integrantes y, lo más preocupante, las rentas ilegales que estas organizaciones captan a través de sus actividades ilícitas. Pizarro aseguró que estos indicadores han mostrado una tendencia alcista durante los últimos cuatro años, contradiciendo los objetivos planteados por la política de Paz Total.
Pizarro, quien además fue miembro de la Junta Directiva del Fondo de Víctimas de la Corte Penal Internacional, manifestó su preocupación porque el presidente Petro dejará el cargo con un conflicto más agudo que el que encontró al asumir en 2022, período en el que ya la situación de seguridad era calificada como crítica por diversos analistas.
La fragmentación del panorama armado ilegal representa, según el experto, uno de los mayores desafíos para cualquier proceso de negociación futura, ya que la dispersión de actores dificulta enormemente la posibilidad de alcanzar acuerdos integrales y duraderos que pongan fin definitivo al conflicto armado en Colombia.



