Operación de inteligencia conjunta evita ataque terrorista durante proceso electoral
Una sofisticada estructura del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dedicada exclusivamente a la fabricación de artefactos explosivos fue desmantelada completamente por las autoridades colombianas en coordinación con agentes internacionales. El descubrimiento de esta peligrosa red, que mantenía operaciones clandestinas en la capital del país, activó todas las alarmas de seguridad desde la tarde del 25 de febrero, cuando se confirmó la existencia de planes concretos para alterar el orden público durante las elecciones programadas para el próximo 8 de marzo.
Colaboración internacional clave para el éxito operativo
Las labores de inteligencia desarrolladas de manera conjunta entre la Policía Nacional colombiana, la DEA (Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos) y el Ejército Nacional demostraron ser fundamentales para localizar y neutralizar el material explosivo que, según las investigaciones, estaba destinado específicamente para cometer un atentado de grandes proporciones durante la jornada electoral. Esta cooperación multinacional permitió rastrear los movimientos de la célula terrorista durante varios meses antes de ejecutar la intervención definitiva.
La operación fue liderada directamente por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), en estrecha coordinación con la Fiscalía General de la Nación y con apoyo táctico del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) Militar. Durante el procedimiento fueron capturados dos individuos identificados como Harold Zuluaga Arroyabe, alias "Plumilla", de 61 años de edad, y Gerson Hernando Flores, de 29 años.
Fabricante principal de explosivos para grupos armados
Según información de inteligencia recopilada durante meses de vigilancia, alias "Plumilla" operaba como el principal fabricante de explosivos para diversas estructuras del ELN y, presuntamente, también suministraba material bélico al frente 36 de las disidencias de las FARC. Las autoridades lo consideraban una pieza fundamental dentro del engranaje logístico del grupo armado debido a su producción sistemática y especializada de armamento artesanal de alto poder destructivo.
El expediente judicial revela que este individuo mantenía un depósito clandestino con capacidad industrial para fabricar entre 30 y 40 granadas en un periodo máximo de tres semanas, respondiendo a pedidos específicos de diferentes estructuras armadas ilegales. Entre su especialidad se encontraban granadas de 60 y 80 milímetros, granadas adaptables para ser lanzadas desde drones y explosivos de potencia extraordinaria.
Además de su expertise en explosivos, "Plumilla" modificaba distintos tipos de armas de fuego para convertirlas en instrumentos de mayor precisión y alcance, aumentando significativamente su letalidad en operaciones terroristas.Allanamiento en Usme revela arsenal peligroso
El allanamiento que condujo a la captura de los sospechosos se ejecutó en la localidad de Usme, específicamente en el sur de Bogotá, donde las autoridades realizaron uno de los hallazgos más significativos de los últimos años en materia de desmantelamiento de fábricas clandestinas de explosivos. Entre el material incautado se encuentran:
- 80 contenedores metálicos diseñados específicamente para artefactos explosivos
- Un lanzagranadas calibre 40 milímetros completamente operativo
- 897 cartuchos de munición calibre 5.56 milímetros
- Piezas especializadas para ensamblar lanzagranadas múltiples
- Proveedores de carga para pistolas de 9 milímetros
- Aproximadamente un kilogramo de pólvora negra de alta calidad
- Cinco kilogramos de precursores químicos para fabricación de explosivos
También fueron descubiertos cuadernos con manuscritos detallados de planos de artefactos, una tableta digital y un computador de escritorio que contenían información técnica vital. Todos estos elementos ahora forman parte del cuerpo probatorio para constatar la existencia del presunto ataque que buscaba alterar dramáticamente el orden público durante los comicios electorales.
Capacidad destructiva calculada en cientos de víctimas
Según evaluaciones técnicas realizadas por expertos en explosivos de la Policía Nacional, con los artefactos y piezas encontradas en el operativo se habría podido afectar directamente la vida de más de 800 personas, causando una tragedia de proporciones incalculables durante la jornada electoral. Esta cifra refleja la gravedad de la amenaza que representaba esta estructura criminal y la importancia estratégica de su desarticulación preventiva.
Los dos individuos capturados y todos los elementos incautados quedaron formalmente a disposición de la Fiscalía General de la Nación, institución que ya avanza en el proceso de judicialización por delitos relacionados con terrorismo, fabricación y tráfico de armas de fuego y explosivos, así como asociación para delinquir. Las autoridades mantienen alerta máxima ante posibles células residuales que pudieran intentar reactivar operaciones similares.



