Wilmar Mejía presenta renuncia al DNI tras finalizar suspensión de la Procuraduría
El exdirector de inteligencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Wilmar Mejía, ha presentado formalmente su carta de renuncia a su cargo, según confirmaron fuentes oficiales. Este movimiento se produce inmediatamente después de que concluyera la suspensión de tres meses impuesta por la Procuraduría General de la Nación en su contra, vinculada al escándalo de los archivos secretos de Calarcá.
El contexto del escándalo de infiltraciones
Mejía se encuentra salpicado por una investigación periodística revelada a finales de 2026, que lo señalaba junto al general Juan Miguel Huertas, comandante de personal del Ejército, de haber llegado a un pacto de no agresión con las disidencias de las Farc. La investigación alegaba que, a través de empresas de seguridad fachada, se habría garantizado la movilidad de cabecillas de estos grupos armados en territorio nacional.
En declaraciones anteriores, Mejía había desmentido categóricamente su participación en cualquier reunión destinada a compartir información de inteligencia que beneficie a grupos criminales. "He sido una víctima amenazada por grupos ilegales como las Farc, el ELN y los paramilitares", afirmó el exfuncionario, añadiendo que consagró su labor pública a la reconciliación y la paz.
Decisión de la Procuraduría y continuación de la investigación
La Procuraduría General de la Nación había permitido que tanto Mejía como el general Huertas se mantuvieran en sus cargos durante el proceso investigativo. El Ministerio Público informó que no prorrogaría la medida de suspensión, argumentando que "no se ha aducido al dosier noticia de la que se desprenda y que concrete que los disciplinables hayan mantenido relaciones con personas pertenecientes a organizaciones criminales".
Además, la entidad determinó que los señalamientos realizados en su contra se refieren a periodos en los que ambos estaban fuera del servicio público, según los datos recaudados hasta la fecha. Sin embargo, la investigación continúa abierta, con el objetivo de establecer si las conductas cuestionadas se extendieron a épocas en las que los implicados tenían la calidad de servidores públicos.
Implicaciones y reacciones
La renuncia de Wilmar Mejía al DNI marca un punto crucial en este caso, que ha generado preocupación sobre posibles infiltraciones de disidencias en organismos del Estado. La situación pone en evidencia los desafíos que enfrentan las instituciones colombianas en materia de seguridad y transparencia, especialmente en contextos de posconflicto.
Mientras tanto, el general Juan Miguel Huertas continúa en su cargo como comandante de personal del Ejército, a la espera de los resultados de la investigación en curso. Las autoridades han reiterado su compromiso con esclarecer los hechos y garantizar la integridad de las instituciones públicas.



