México en alerta por narcos colombianos que podrían infiltrarse como hinchas en Mundial 2026
Alerta en México por narcos colombianos en Mundial 2026

México refuerza controles migratorios ante posible infiltración de narcotraficantes colombianos durante el Mundial 2026

Las autoridades mexicanas han activado un estado de alerta permanente para impedir que ciudadanos colombianos vinculados a cárteles del narcotráfico aprovechen el próximo Mundial de fútbol para ingresar al país haciéndose pasar por turistas o hinchas. La medida preventiva se implementa especialmente en el estado de Jalisco, cuya capital Guadalajara será una de las sedes del torneo internacional.

Expulsiones preventivas y coordinación institucional

Roberto Alarcón, coordinador general estratégico de seguridad del estado de Jalisco, confirmó a la AFP que "ya hemos retornado a su país a algunos ciudadanos colombianos que no acreditaban el motivo de su presencia" en la región occidental mexicana. La operación se realiza en conjunto con el Instituto Nacional de Migración y la Guardia Nacional, quienes mantienen vigilancia constante en puntos de entrada y zonas turísticas.

El funcionario advirtió que los extranjeros vinculados a grupos criminales "desde luego aprovecharán paquetes turísticos y todo para, entre ellos, meterse" a territorio mexicano. Esta preocupación se basa en antecedentes documentados donde exmilitares colombianos han sido reclutados por cárteles mexicanos, aprovechando su experiencia en combate y estrategia militar.

Contexto del fenómeno migratorio criminal

Expertos en seguridad internacional señalan que el desarme de las FARC en 2017 y la reducción del presupuesto militar colombiano han creado condiciones propicias para que exguerrilleros y exmilitares busquen oportunidades en organizaciones criminales transnacionales. México se ha convertido en un destino recurrente para estos profesionales de la guerra, quienes aportan conocimientos tácticos a los cárteles locales.

En junio pasado, el Ejército mexicano detuvo a diez exmilitares colombianos durante un operativo en Michoacán, estado vecino de Jalisco, tras una explosión que cobró la vida de seis soldados mexicanos. Este incidente evidenció la creciente participación de extranjeros en los conflictos entre cárteles y fuerzas de seguridad mexicanas.

Preparativos de seguridad para el megaevento deportivo

Guadalajara, segunda zona metropolitana más grande de México con 3,5 millones de habitantes, se prepara para recibir decenas de miles de visitantes durante el Mundial 2026. Las autoridades han desplegado un sofisticado sistema de seguridad que incluye:

  • Más de 2.000 cámaras de vigilancia en espacios públicos
  • Drones y equipos antidrones para control del espacio aéreo
  • Helicópteros institucionales para patrullaje
  • Vehículos especializados para respuesta rápida

El Estadio de Guadalajara, con capacidad para 48.000 espectadores, albergará cuatro partidos del torneo, incluyendo el encuentro del seleccionado mexicano contra Corea del Sur el 18 de junio. La vigilancia se intensificará en esta zona considerada de alto riesgo por la posible convergencia de turistas legítimos y elementos criminales.

Características del Mundial 2026

La mayor Copa del Mundo de la historia, organizada conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá, contará con la participación de 48 selecciones nacionales entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026. Este formato expandido representa desafíos logísticos y de seguridad sin precedentes, especialmente en regiones con presencia de crimen organizado como Jalisco.

La selección colombiana, que compartirá grupo con Portugal y Uzbekistán, podría atraer a miles de hinchas legítimos, creando el escenario perfecto para que elementos criminales intenten camuflarse entre la multitud. Las autoridades mantienen protocolos estrictos de verificación para distinguir entre turistas auténticos y posibles infiltrados.

Este fenómeno no es exclusivo de América Latina. Expertos señalan que situaciones similares se han presentado en países en conflicto como Sudán y Ucrania, donde excombatientes han migrado hacia organizaciones criminales aprovechando eventos masivos o contextos de inestabilidad política.