Alias 'El Cantante': el operador logístico que enviaba toneladas de cocaína desde Urabá a EE.UU.
Alias 'El Cantante': operador clave del narcotráfico capturado en Medellín

La captura de un eslabón clave en la cadena del narcotráfico transnacional

La reciente captura de Uriel Murillo García, conocido en el submundo criminal como alias "El Cantante", ha revelado los intrincados mecanismos operativos del narcotráfico que conecta a Colombia con Estados Unidos. Este hombre, originario del municipio de Turbo en Antioquia, fue detenido el pasado fin de semana en Medellín con fines de extradición, tras una investigación coordinada entre autoridades colombianas y estadounidenses.

De operador logístico a coordinador transnacional

La trayectoria criminal de Murillo García se construyó lejos de los focos más visibles del narcotráfico. Inició en 2021 como dinamizador del tráfico de estupefacientes en la región de Urabá y el departamento del Chocó, donde su papel no estaba ligado a la jefatura de estructuras, sino a la articulación de servicios y contactos necesarios para sostener las operaciones ilícitas.

Con el tiempo, estableció esquemas de "outsourcing" criminal con el Grupo Armado Organizado Ejército Gaitanista de Colombia, específicamente con la subestructura Carlos Vásquez. Esta alianza estratégica le permitió integrarse a una cadena donde confluyen actores armados locales y redes dedicadas a la exportación de drogas hacia mercados internacionales.

La magnitud de sus operaciones

Según los expedientes judiciales, alias "El Cantante" logró consolidar una capacidad económica suficiente para coordinar el envío mensual de aproximadamente una tonelada de clorhidrato de cocaína. Los cargamentos salían desde el costado occidental del Golfo de Urabá utilizando lanchas tipo "go-fast", con tránsito por países de Centroamérica antes de llegar a Estados Unidos, destino final de la mercancía ilícita.

Este volumen de operaciones lo ubicó como un eslabón relevante dentro de la cadena de suministro del narcotráfico transnacional, demostrando cómo actores que inician en funciones logísticas pueden escalar hasta convertirse en coordinadores de envíos internacionales sin ocupar posiciones visiblemente jerárquicas.

La estrategia del bajo perfil

Paralelo al crecimiento de su rol operativo, Murillo García mantuvo un esquema de bajo perfil en su vida cotidiana que le permitió operar durante años sin llamar la atención. Las investigaciones de Policía Judicial establecieron que se movilizaba en Medellín en vehículos de servicio público como taxis, y en automóviles solicitados mediante aplicaciones, siempre a nombre de terceros.

La investigación también evidenció que no figuraban bienes, propiedades ni vehículos registrados a su nombre, a pesar de su capacidad para financiar envíos masivos de droga. Esta ausencia de patrimonio formal se convirtió en una constante dentro de su estrategia para no dejar rastro documental, contrastando marcadamente con la magnitud de sus operaciones criminales.

Proceso de extradición en marcha

La captura fue el resultado de un proceso investigativo activado tras información aportada por la DEA y el intercambio de datos en el marco de la cooperación internacional. El Grupo Especial de Investigaciones Interagenciales SIU, adscrito a la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional, trabajó coordinadamente con la Fiscalía General de la Nación para ubicarlo y ejecutar la orden judicial.

El requerimiento proviene de la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Este de Texas, que lo solicita para comparecer a juicio por delitos relacionados con:

  • Tráfico de drogas
  • Concierto para delinquir
  • Posesión con intención de distribuir cinco kilogramos o más de cocaína
  • Fabricación y distribución de drogas con conocimiento de que serían importadas ilegalmente a Estados Unidos

El 12 de agosto de 2023, con base en estos cargos, la corte estadounidense emitió un auto de detención que se mantiene vigente. Tras su captura en Colombia, alias "El Cantante" fue puesto a disposición de la Fiscalía a través de la Dirección de Asuntos Internacionales para avanzar en el trámite que definirá su extradición.

Un modelo criminal en ascenso

Para las autoridades, el caso de Murillo García ilustra un modelo preocupante dentro del narcotráfico contemporáneo: actores que inician en funciones logísticas pueden escalar hasta convertirse en coordinadores de envíos internacionales, sin ejercer control territorial directo ni ocupar posiciones visiblemente jerárquicas, apoyándose en alianzas con estructuras armadas y en un manejo minucioso de su rastro financiero y personal.

Su estrategia de "bajo perfil" operativo combinada con su capacidad para mover toneladas de cocaína mensualmente representa un desafío particular para las agencias de inteligencia y las fuerzas del orden, que deben adaptar sus métodos de investigación para identificar y neutralizar a estos operadores que prefieren mantenerse en las sombras mientras mueven los hilos del negocio ilícito transnacional.