El colombiano que tomaría el mando del cártel más peligroso de México
El mundo del narcotráfico mexicano experimenta una transformación radical tras la confirmación de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como 'El Mencho'. El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha iniciado un proceso de sucesión y limpieza interna que ha puesto en el centro de atención a una figura que genera alarma en los organismos de inteligencia internacional: Carlos Andrés Rivera Varela, alias 'La Firma'.
De operador en las sombras a segundo al mando
Nacido en Cali, Colombia, pero con ciudadanía mexicana, Rivera Varela ha evolucionado desde ser un operador discreto hasta convertirse en el brazo derecho de la organización criminal más peligrosa del continente americano. Bajo la supervisión de Gonzalo Mendoza Gaytán, alias 'El Sapo', quien dirige las operaciones regionales en Puerto Vallarta, 'La Firma' se ha consolidado como el responsable de mantener el poder financiero y militar del cártel.
Documentos oficiales de la Fiscalía de la Ciudad de México e investigaciones periodísticas de The Washington Post revelan que su ascenso fue estratégicamente planificado. El propio 'El Mencho', antes de su fallecimiento, le encomendó la misión de 'depurar las filas' del CJNG, una tarea que implica eliminar elementos desleales y fortalecer las células criminales mediante una disciplina de tipo paramilitar.
Un historial de violencia extrema y conexiones internacionales
El rol de 'La Firma' trasciende lo administrativo. A este individuo se le atribuyen numerosos actos de violencia de alta peligrosidad, entre los que destacan:
- La planificación meticulosa del atentado contra Omar García Harfuch en el año 2020.
- La autoría intelectual del asesinato del exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval.
- La coordinación logística entre las disidencias de las FARC en Colombia y el CJNG para intercambiar tecnología militar avanzada.
La peligrosidad de Rivera Varela ha alcanzado dimensiones internacionales preocupantes. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) ofrece una recompensa de hasta 245.000 dólares por información que conduzca a su captura. Para las autoridades estadounidenses, no se trata simplemente de un narcotraficante, sino de un facilitador activo de actividades terroristas.
Acusaciones formales y etiqueta terrorista
En octubre de 2025, un tribunal federal en Nueva York emitió una orden de arresto en su contra bajo cargos extremadamente graves: conspiración para lavar activos y apoyo material a una organización terrorista extranjera. Esta última clasificación resulta fundamental, ya que el gobierno de Estados Unidos ha formalizado la designación del CJNG como grupo terrorista, lo que permite el uso de herramientas legales y militares más contundentes en su contra.
La 'colombianización' de las tácticas criminales
Lo que más inquieta a las agencias de inteligencia es la denominada 'colombianización' de ciertas metodologías del cártel. Se señala a 'La Firma' como el responsable directo de trasladar a México a expertos colombianos en fabricación de artefactos explosivos sofisticados. Estos operadores especializados estarían establecidos en Puerto Vallarta, diseñando nuevas modalidades de ataque que desafían la capacidad de respuesta del Estado mexicano.
Con la detención de 19 implicados en el caso Harfuch y la presión constante sobre su círculo cercano, 'La Firma' se mantiene como un objetivo prioritario para las autoridades. Su capacidad para reportar directamente a Juan Carlos Valencia González, alias 'El Pelón' (hijastro de 'El Mencho'), lo posiciona en el nexo crucial entre la herencia familiar del cártel y la operatividad técnica más moderna y letal.