Ecuador despliega ofensiva militar de 15 días contra el narcotráfico con respaldo estadounidense
El gobierno ecuatoriano, liderado por el presidente Daniel Noboa, ha iniciado una ofensiva militar de dos semanas contra las bandas narcotraficantes que operan en el país, contando con el asesoramiento y apoyo estratégico de Estados Unidos. Esta operación, anunciada por el ministro de Interior John Reimberg, se enmarca en la política de mano dura que Noboa ha implementado durante más de dos años para combatir a los carteles de la cocaína.
Toques de queda en provincias costeras y medidas de seguridad
Como parte de la operación, se han establecido toques de queda estrictos en las provincias costeras más golpeadas por la violencia, incluyendo Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro. Entre las 23:00 y las 05:00 horas locales, los ciudadanos tienen prohibido circular, con excepciones limitadas a viajeros con tiquetes aéreos, personal de salud y equipos de emergencia.
"Estamos en una guerra", declaró Reimberg, instando a la población a permanecer en sus hogares para permitir que las fuerzas públicas y sus aliados realicen su labor. Esta medida ha generado preocupación entre trabajadores nocturnos, periodistas y transportistas, quienes enfrentan dificultades para cumplir con sus jornadas laborales.
Contexto de violencia y cooperación internacional
Ecuador, aunque no produce cocaína, se ha convertido en un punto clave de tránsito para la droga que llega a Estados Unidos, situándose entre los mayores productores regionales como Colombia y Perú. El país ha visto un aumento alarmante en su tasa de homicidios, alcanzando 52 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio del Crimen Organizado.
La cooperación con Estados Unidos incluye entrenamiento, inteligencia y financiación para las fuerzas especiales ecuatorianas. Recientemente, se inauguró la primera oficina del FBI en Ecuador, y se llevó a cabo un bombardeo contra un campamento de los Comandos de la Frontera, una disidencia de las FARC colombianas, con apoyo estadounidense.
Reacciones y desafíos internos
La ofensiva ha dividido a la sociedad ecuatoriana, con denuncias de organismos de derechos humanos sobre excesos en el uso de la fuerza durante los estados de excepción frecuentemente ordenados por Noboa. A pesar de esto, algunos ciudadanos, como Luis Villacís, un guardia de seguridad de 58 años, expresan esperanza en que las operaciones controlen la inseguridad, aunque reconocen el impacto duro en la vida laboral.
Ecuador forma parte de la alianza "Escudo de las Américas", creada por Donald Trump para combatir el narcotráfico en la región, alineándose con países como El Salvador y Argentina. Sin embargo, en un referendo promovido por Noboa, los ecuatorianos votaron en contra del regreso de bases militares extranjeras, recordando la presencia previa de una instalación de la Fuerza Aérea estadounidense en Manta.
Esta operación marca un punto crítico en la lucha contra el crimen organizado en Ecuador, poniendo a prueba la efectividad de las estrategias de seguridad y la colaboración internacional en un contexto de violencia persistente y desafíos sociales.



