Ecuador lanza ofensiva masiva contra el narcotráfico con apoyo estadounidense
El gobierno del presidente Daniel Noboa ha iniciado una ofensiva sin precedentes contra el narcotráfico en Ecuador, que se extenderá durante 15 días y contará con el respaldo estratégico de Estados Unidos. Esta operación, anunciada por el ministro del Interior, John Reimberg, busca frenar el avance de las organizaciones criminales que han incrementado la violencia en varias regiones del país.
Despliegue militar y policial de gran envergadura
Según informes oficiales, cerca de 75.000 efectivos, entre militares y policías, participarán en este operativo antinarcóticos. El despliegue incluye un impresionante arsenal de recursos, como caravanas de camionetas blindadas, motocicletas y helicópteros, que patrullarán las zonas más afectadas por la violencia criminal. Las operaciones comenzaron el domingo por la noche y se mantendrán activas hasta el 31 de marzo, con una fuerte presencia de fuerzas de seguridad en terreno.
Asesoramiento estadounidense y contexto regional
La estrategia se implementa con asesoramiento de Estados Unidos, un aliado clave en la lucha contra el narcotráfico en la región. Aunque el gobierno ecuatoriano no ha confirmado la presencia directa de tropas estadounidenses en su territorio, esta colaboración subraya la gravedad de la situación. Ecuador, pese a no ser un productor de cocaína, se ha convertido en un punto crucial para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, aprovechando su ubicación geográfica y puertos estratégicos.
Medidas de seguridad y toque de queda en provincias costeras
Como parte integral del plan de seguridad, el gobierno ha decretado un toque de queda en cuatro provincias costeras: Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro. Esta restricción, que rige entre las 23:00 y las 05:00, obliga a los ciudadanos a permanecer en sus hogares, con excepciones para personal médico, de emergencias y viajeros con tiquetes aéreos. Además, se instalarán controles y puntos de verificación, similares a los utilizados durante la pandemia, para reforzar la vigilancia y dificultar el movimiento de grupos criminales durante la noche.
Impacto y objetivos de la operación
Esta ofensiva responde al aumento alarmante de la violencia asociada al crimen organizado y el tráfico de drogas en Ecuador. El ministro Reimberg ha enfatizado que el objetivo principal es desarticular las redes narcotraficantes y restaurar la seguridad en las áreas más vulnerables. Con un enfoque combinado de fuerza militar y medidas restrictivas, el gobierno espera lograr resultados significativos en la reducción de actividades ilícitas y la protección de la población civil.



