Estados Unidos intensifica campaña antidrogas con bombardeo en el Pacífico
El ejército de Estados Unidos confirmó este domingo un ataque aéreo contra una embarcación "involucrada en operaciones de narcotráfico" en aguas del Pacífico oriental, operación que resultó en la muerte de seis personas. El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur estadounidense, anunció la acción militar a través de la red social X, donde también compartió un video que muestra el momento exacto en que la pequeña lancha estalla en mil pedazos tras recibir el impacto de un proyectil.
Balance mortal que supera las 150 víctimas
Con este último ataque, la cifra de fallecidos en operaciones similares se eleva a más de 150 personas desde que comenzó esta campaña militar en septiembre de 2025. Las acciones se han concentrado principalmente en el Pacífico y el Caribe, zonas que según las autoridades estadounidenses son rutas críticas para el tráfico de estupefacientes hacia Norteamérica.
"La inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas de narcotráfico conocidas en el Pacífico oriental y estaba involucrada en operaciones de narcotráfico", explicó el general Donovan en su publicación. Sin embargo, el gobierno del presidente Donald Trump no ha proporcionado pruebas contundentes que demuestren de manera irrefutable que los barcos atacados efectivamente transportaban drogas o estaban vinculados a carteles criminales.
Cuestionamientos internacionales y denuncias de ejecuciones extrajudiciales
Expertos en derecho internacional y diversas organizaciones de derechos humanos han levantado su voz de alerta ante estas operaciones militares. Numerosos analistas sostienen que estos ataques podrían equivaler a "ejecuciones extrajudiciales", ya que aparentemente se dirigen contra civiles que no representan una amenaza inmediata para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Las críticas se centran en varios aspectos fundamentales:
- Falta de transparencia en la evidencia que justifica los ataques
- Posible violación del derecho internacional humanitario
- Ausencia de procesos judiciales previos a las acciones letales
- Impacto desproporcionado en comunidades costeras vulnerables
Éxito operativo que reduce objetivos disponibles
Paradójicamente, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reveló el jueves pasado que la campaña militar ha tenido tanto éxito en localizar y destruir embarcaciones sospechosas, que ahora resulta cada vez más difícil encontrar nuevos objetivos. Esta declaración genera interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo de esta estrategia y sobre los criterios que se utilizan para identificar blancos legítimos.
La política de "guerra contra las drogas" del gobierno Trump ha marcado un giro significativo en la aproximación tradicional al problema del narcotráfico, privilegiando la acción militar directa sobre enfoques de cooperación internacional y desarrollo alternativo. Este último incidente en el Pacífico oriental reaviva el debate sobre los límites de la intervención estadounidense en aguas internacionales y los costos humanos de una estrategia que prioriza la destrucción de embarcaciones sobre la captura y judicialización de presuntos traficantes.



