Exmilitar colombiano facilitaba narcotráfico con tecnología de rastreo en buques de la Armada
La Corte Suprema de Justicia autorizó la extradición de Juan Manuel Pérez Usma, conocido con el alias de 'El Viejo' y antiguo miembro de la Armada Nacional, para que enfrente cargos por tráfico de drogas y concierto para delinquir en Estados Unidos. La decisión judicial, emitida el pasado 18 de febrero por el magistrado Gerardo Barbosa, revela los profundos vínculos del acusado con grupos armados dedicados al narcotráfico internacional.
Operación de inteligencia ilegal para evadir controles marítimos
Según los documentos de la acusación, Pérez Usma participaba activamente en una sofisticada operación que comprometía la seguridad de la Armada colombiana. El exmilitar instalaba dispositivos GPS en las embarcaciones de patrullaje para monitorear sus movimientos en tiempo real. Esta información era utilizada para evadir los controles y permitir el paso seguro de lanchas cargadas con cocaína hacia territorio norteamericano.
En una reunión documentada en 2023, el acusado le proporcionó a un agente encubierto de la DEA un equipo de rastreo para colocar en uno de los buques de la Armada. Además, mostró una aplicación en su teléfono móvil mediante la cual seguía los desplazamientos de dos embarcaciones de la Guardia Costera de Estados Unidos.
Colaboración con cómplices y reclutamiento de uniformados
La investigación judicial detalla que Reynaldo Antonio Cardona, otro de los implicados, mantuvo contactos con Pérez Usma para facilitar ubicaciones y movimientos de los buques de patrullaje a cambio de 30 millones de pesos. Cardona Soto admitió ante las autoridades que sus actividades ilícitas ayudaban directamente a los negocios de tráfico de drogas, confirmando que la mayoría de la cocaína salía de Colombia con destino final a Estados Unidos a través de rutas centroamericanas.
Cuando Cardona Soto solicitó a alias 'El Viejo' que reclutara más uniformados de la Armada para ampliar la red de colaboración, este último fue denunciado ante sus superiores, lo que eventualmente llevó a su captura y procesamiento.
Cuatro décadas de actividades delictivas y vínculos con el Clan del Golfo
En septiembre de 2024, durante un encuentro con otro agente encubierto de la DEA que se hizo pasar por integrante de un grupo armado, Pérez Usma ofreció información de inteligencia militar detallada para facilitar las operaciones de narcotráfico. El exmilitar aseguró que podía proporcionar datos sobre las posiciones de unidades colombianas e internacionales capaces de realizar interdicciones marítimas, incluyendo específicamente "todas las unidades estadounidenses".
En sus declaraciones, Pérez Usma afirmó haber estado involucrado en actividades delictivas durante 40 años y manifestó ser conocido por todos los comandantes del Clan del Golfo que operan en la región del Golfo de Urabá. Por sus servicios de inteligencia y protección para el tráfico de drogas, el acusado cobraba la exorbitante suma de 1 billón de pesos colombianos.
Implicaciones para la seguridad nacional y cooperación internacional
Este caso evidencia las graves vulnerabilidades en los sistemas de seguridad de la Armada Nacional y representa un serio desafío para las autoridades colombianas en su lucha contra el narcotráfico. La capacidad de infiltración demostrada por Pérez Usma y sus cómplices revela cómo las estructuras criminales buscan constantemente corromper a miembros de las fuerzas militares para facilitar sus operaciones ilícitas.
La extradición autorizada por la Corte Suprema permitirá que Juan Manuel Pérez Usma sea juzgado en Estados Unidos, fortaleciendo la cooperación internacional en materia de seguridad y justicia contra las redes transnacionales de narcotráfico que operan entre Colombia y Norteamérica.
