Así fue el funeral de 'El Mencho': coronas anónimas y despliegue militar en Zapopan
Funeral de 'El Mencho': coronas sin remitente y seguridad extrema

Despliegue militar y coronas anónimas en el funeral de 'El Mencho' en Zapopan

Entre un estricto operativo de seguridad, arreglos florales sin remitente y música regional mexicana, se llevó a cabo el funeral de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido mundialmente como 'El Mencho', quien falleció días atrás tras resultar herido en un operativo oficial en el estado de Jalisco.

Un sepelio bajo máxima vigilancia

El exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue sepultado en el municipio de Zapopan, luego de que su cuerpo fuera entregado formalmente a la familia por la Fiscalía General de México. Sus allegados trasladaron el cadáver desde Ciudad de México hasta Guadalajara para realizar las honras fúnebres en una ceremonia que mantuvo en alerta a las autoridades.

El féretro, de llamativo color dorado, fue transportado en una carroza blanca escoltada por vehículos del Ejército mexicano. Familiares y personas cercanas, vestidas completamente de negro y con gafas oscuras, acompañaron el recorrido final en medio de un amplio dispositivo de seguridad que incluía militares, elementos de la Guardia Nacional y policías estatales.

Medidas extremas de seguridad

Desde el domingo 1 de marzo, la funeraria encargada del servicio permaneció completamente rodeada por fuerzas de seguridad. El acceso fue restringido severamente y cada persona que intentaba acercarse al lugar era sometida a rigurosas inspecciones y controles de identificación.

Según reportes de la agencia AFP, citando fuentes federales mexicanas, el masivo despliegue tuvo como objetivo principal prevenir disturbios o posibles ataques de grupos criminales rivales. Las autoridades buscaban evitar cualquier incidente violento durante las exequias del controvertido personaje.

La carroza fúnebre estuvo precedida por tres grúas que transportaban decenas de arreglos florales de gran tamaño, muchos de los cuales no pudieron ingresar por los accesos habituales del cementerio debido a sus dimensiones extraordinarias.

Coronas sin identificación y símbolos delictivos

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la ceremonia fue la llegada de múltiples coronas fúnebres sin cintillo de identificación. Medios locales reportaron al menos doce arreglos completamente anónimos, además de otros con mensajes genéricos de condolencia que no revelaban su procedencia.

Entre todos los arreglos destacó especialmente una corona monumental en forma de gallo, elaborada meticulosamente con rosas rojas y detalles blancos, que llevaba las siglas CJNG en la parte superior. Este símbolo fue interpretado inmediatamente como una clara referencia al apodo alternativo con el que también se le conocía a Oseguera: 'El Señor de los gallos'.

Las autoridades revisaron minuciosamente cada uno de los arreglos florales antes de permitir su ingreso a la funeraria, mientras en las calles aledañas se percibía un ambiente de palpable tensión. Hombres y mujeres vestidos completamente de negro ingresaban al recito bajo estricta vigilancia militar.

Música regional y un ataúd dorado

El ataúd dorado fue recibido solemnemente por una banda musical que interpretó música regional mexicana, incluyendo canciones tradicionales como 'El muchacho alegre', antes de ingresar finalmente a la capilla del camposanto. Este contraste entre elementos folclóricos y la pesada presencia militar marcó el tono de la despedida.

Oseguera Cervantes, considerado durante años como uno de los narcotraficantes más buscados de México, con una recompensa de quince millones de dólares ofrecida por el gobierno de Estados Unidos, murió tras un operativo sorpresa realizado el 22 de febrero en un club campestre de Tapalpa, Jalisco. En esa misma acción también fallecieron otros integrantes de su grupo criminal.

El funeral de 'El Mencho' se convirtió así en un evento de alto perfil, marcado por la discreción en algunos detalles y una abrumadora presencia militar que evidenció la sensibilidad que aún genera la figura del exlíder criminal en la sociedad mexicana.