Las fuerzas de seguridad en el suroccidente de Colombia asestaron durante el puente festivo de mayo uno de los golpes más significativos contra las economías ilícitas del narcotráfico. A través de operaciones simultáneas lideradas por la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y el Ejército Nacional, las autoridades lograron la incautación de un total de 2.510 kilogramos de clorhidrato de cocaína de alta pureza.
Las acciones militares y policiales, concentradas en los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño, neutralizaron los corredores de transporte de organizaciones transnacionales y frenaron la distribución de millones de dosis en mercados internacionales.
Operativo en Jamundí: 1.200 kilos ocultos en un camión
El primer gran operativo tuvo lugar en el municipio de Jamundí, Valle del Cauca. En este punto estratégico, unidades de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, interceptaron un vehículo de carga pesada tras recibir alertas de inteligencia. Al realizar la inspección física del automotor, los uniformados descubrieron sofisticadas caletas acondicionadas en la estructura del camión, donde se ocultaban exactamente 1.200 kilos de cocaína empacados en bloques prensados.
Los reportes oficiales señalan que este masivo cargamento pertenecía a la estructura criminal conocida como 'La Gran Alianza' y estaba bajo la responsabilidad de su principal cabecilla, alias 'Palustre'. El alijo tenía como hoja de ruta el puerto de Santa Marta, en la costa caribeña, desde donde pretendían coordinar su envío en embarcaciones hacia mercados clandestinos en Centroamérica. Con esta interrupción, la fuerza pública golpea de forma directa la capacidad logística e ingresos de esta red narcotraficante.
Desmantelamiento de dos laboratorios en Cauca y Nariño
Paralelamente, el Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (CONAT) del Ejército Nacional, apoyado por la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía, desplegó una ofensiva terrestre y aérea en las zonas rurales de Cauca y Nariño. La operación culminó con el desmantelamiento de dos complejos cocaleros que albergaban un total de 17 estructuras rústicas dedicadas a la producción a gran escala. Las labores de inteligencia militar confirmaron que estos complejos criminales poseían una capacidad de manufactura mensual superior a las dos toneladas de alcaloide.
Primer laboratorio en El Tambo, Cauca
La primera intervención militar se registró en la vereda Granada, jurisdicción del municipio de El Tambo, Cauca. En este sector, las tropas del CONAT localizaron un laboratorio compuesto por 11 estructuras pertenecientes al grupo armado organizado residual (GAO-r) Estructura 'Carlos Patiño'. En el sitio se incautaron 900 kilogramos de clorhidrato de cocaína, así como un descomunal volumen de insumos químicos: 3.851 galones de líquidos, 1.616 kilogramos de sustancias sólidas y 1.616 galones de combustible para el procesamiento.
Segundo laboratorio en Mallama, Nariño
El segundo hallazgo, efectuado en la vereda Millam de Mallama, Nariño, dejó al descubierto las nuevas y audaces artimañas de los carteles. Mediante una orden judicial de registro, las tropas descubrieron un complejo de seis estructuras oculto en su totalidad dentro de una vivienda familiar. Los grupos delincuenciales utilizaban esta fachada residencial con el propósito de burlar el reconocimiento aéreo y la aproximación de la tropa. En esta propiedad se decomisaron 410 kilogramos de clorhidrato de cocaína y 615 galones de pasta base de coca en suspensión.
Balance y afectación a las finanzas criminales
El balance consolidado de las operaciones militares en Cauca y Nariño representa un fuerte descalabro para las disidencias armadas, cuyas finanzas se vieron afectadas en más de 11.165 millones de pesos colombianos. Asimismo, el Ejército Nacional destacó que con la incautación de estos 1.310 kilogramos de estupefaciente procesado en los laboratorios se evitó la puesta en circulación y comercialización de al menos 1.310.000 dosis de narcóticos en los Estados Unidos, cerrando las ventanas de distribución transnacional.
Las autoridades recordaron a la población civil que su colaboración es vital para desmantelar las economías ilícitas y combatir las redes criminales. Se encuentran habilitadas las siguientes líneas totalmente confidenciales de denuncia ciudadana: contra el crimen organizado al 314 358 7212; líneas de seguridad nacional 107 y 157; GAULA para casos de secuestro y extorsión al 147 y 165; y la línea 141 para la prevención del reclutamiento infantil.



