Laboratorio de cocaína en el Cauca: microestado guerrillero en el Cañón del Micay
Laboratorio de cocaína en el Cauca: microestado en el Micay

Laboratorio de cocaína operaba en pleno corazón del Cañón del Micay en el Cauca

En una impactante revelación, se ha documentado la existencia de un laboratorio de procesamiento de base de cocaína ubicado directamente en medio de extensas plantaciones de coca en el Valle del Micay, específicamente en el Cañón del Micay, cerca de la localidad de El Plateado, en el departamento del Cauca. Las imágenes, capturadas el 9 de marzo de 2025, muestran la cruda realidad de una zona que ha sido descrita como un microestado dominado por grupos armados ilegales.

Un territorio en disputa: guerrillas, ejército y el sufrimiento campesino

Las montañas del Cañón del Micay, en el suroeste colombiano, han experimentado una transformación alarmante. Según reportes, esta área se ha convertido en un territorio en disputa donde diversas facciones guerrilleras libran batallas entre sí y, simultáneamente, enfrentan operativos del Ejército Nacional. Este conflicto multifacético ha creado un entorno de inestabilidad permanente y violencia generalizada.

En medio de este escenario de confrontación, la población civil, compuesta principalmente por campesinos locales, se encuentra atrapada en un ciclo de sufrimiento. Estos habitantes no solo padecen los efectos directos de los enfrentamientos armados, sino que también cargan con el peso de una negligencia estatal histórica. La falta de presencia institucional efectiva y de inversión social ha dejado a estas comunidades en un estado de vulnerabilidad extrema.

La economía ilícita: coca como sustento y condena

La presencia del laboratorio de cocaína no es un hecho aislado, sino parte de una economía ilícita arraigada en la región. Las plantaciones de coca representan, para muchos campesinos, una de las pocas alternativas de subsistencia en un territorio donde las oportunidades legales son escasas o inexistentes. Sin embargo, esta actividad los mantiene atados a ciclos de violencia y marginalización.

  • El laboratorio descubierto evidencia la capacidad operativa de los grupos armados en la zona.
  • La transformación del Cañón del Micay en un microestado refleja la fragmentación del control territorial en regiones apartadas de Colombia.
  • La situación de los campesinos ilustra la compleja interacción entre conflicto armado, economías ilícitas y abandono estatal.

Este caso en el Cauca pone en evidencia los persistentes desafíos que enfrenta Colombia en materia de seguridad, desarrollo rural y construcción de paz. La combinación de presencia de laboratorios de drogas, disputas entre grupos armados y el sufrimiento de las comunidades campesinas demanda respuestas integrales y sostenibles por parte del Estado y la sociedad en su conjunto.