Presidente Petro destaca aumento de exportación de cocaína desde Ecuador y anuncia medidas de vigilancia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró este 3 de marzo que la exportación de cocaína "es cada vez más ecuatoriana", subrayando la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral para combatir el narcotráfico. En medio de una guerra comercial entre ambos países, el mandatario colombiano ordenó la instalación de un radar moderno en el municipio de Ipiales, ubicado en la frontera compartida con Ecuador, con el objetivo de rastrear naves ilegales que operan en la zona.
Medidas de control y llamado a la acción conjunta
A través de su cuenta en la red social X, Petro explicó que, pese a los avances tecnológicos como radares, "el mayor problema es el paso por las selvas y los ríos", rutas utilizadas por redes criminales para transportar drogas hacia el Pacífico y mercados internacionales. El presidente hizo un llamado directo a su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, para que refuerce la seguridad en puertos y aeropuertos, ofreciendo asistencia colombiana en este esfuerzo.
Petro enfatizó que "la vigilancia de las armadas de los dos países en el paso de los ríos es fundamental", abogando por acciones coordinadas entre Bogotá y Quito para cerrar las vías fluviales explotadas por organizaciones del narcotráfico. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones comerciales, donde Ecuador impuso aranceles a importaciones colombianas, alegando la necesidad de mayor seguridad fronteriza.
Contexto de la guerra comercial y respuestas regionales
La disputa económica entre Colombia y Ecuador se intensificó cuando Ecuador elevó los aranceles a productos colombianos al 50%, medida que entró en vigor recientemente. En respuesta, Colombia aplicó un arancel del 30% a 23 partidas arancelarias, afectando bienes agrícolas, alimenticios e industriales, y restringió el ingreso terrestre de productos como:
- Arroz
- Plátano y banano
- Papa, cebolla y tomate
- Legumbres y maracuyá
Ante esta situación, la Comunidad Andina (CAN) hizo un llamado la semana pasada para buscar una solución negociada, advirtiendo que las medidas adoptadas por ambos países podrían perjudicar el proceso de integración regional. La organización subrayó la importancia de mantener la cooperación en asuntos críticos como la seguridad y el comercio.
Implicaciones para la seguridad y la relación bilateral
La orden de instalar un radar en Ipiales refleja la determinación del gobierno colombiano por mejorar el control aéreo en una frontera de 580 kilómetros, considerada vulnerable al tráfico de drogas. Petro señaló que, aunque Colombia ha implementado tecnología avanzada, la geografía de la región, con densas selvas y extensos ríos, facilita las operaciones ilícitas, requiriendo un enfoque conjunto con Ecuador.
Esta postura del presidente Petro resalta los desafíos persistentes en la lucha contra el narcotráfico en América Latina, donde las rutas criminales evolucionan constantemente. La colaboración entre países vecinos se presenta como un elemento clave para enfrentar este flagelo, más allá de las diferencias comerciales que puedan surgir.



