Cali enfrenta crisis de seguridad por rotación constante de comandantes policiales
La ciudad de Cali atraviesa una situación crítica en materia de seguridad debido a la inestabilidad en el mando policial. En menos de seis meses, la capital vallecaucana ha tenido tres comandantes diferentes en la Policía Metropolitana, una rotación que debilita significativamente las estrategias de seguridad en una urbe que ya registra 128 homicidios durante los primeros meses de 2026.
Inestabilidad que afecta la seguridad ciudadana
La seguridad no puede administrarse con encargos temporales ni improvisaciones. Cada cambio en la Comandancia de la Policía Metropolitana de Cali implica ajustes internos profundos, modificaciones en las prioridades operativas y, con frecuencia, la interrupción de procesos que apenas comenzaban a consolidarse en el territorio.
Esta situación resulta particularmente grave en una ciudad tan compleja como Cali, donde el más reciente comandante, el general Edwin Urrego, permaneció apenas mes y medio en el cargo. Su presencia física en la ciudad no superó los quince días, incluyendo el período crítico de la Feria de Cali cuando la seguridad requiere máxima atención.
Estadísticas alarmantes sin mejoría
Las cifras de violencia en Cali no muestran mejoría alguna. Entre el 1 de enero y el 15 de febrero de 2026 se han registrado exactamente 128 homicidios, la misma cantidad que en el mismo período del año anterior. Esta ausencia de reducción se agrava con eventos recientes que han conmocionado a la ciudadanía:
- Desactivación de una amenaza de ataque terrorista
- Hallazgo de tres partes de cuerpos desmembrados
- Persistencia de dinámicas criminales cada vez más crudas
Estos hechos reflejan la complejidad del panorama de seguridad que enfrenta la ciudad, con estructuras delincuenciales que mantienen capacidad de reorganización y economías ilegales que disputan territorios constantemente.
Consecuencias de la rotación constante
La frecuente rotación de comandantes genera múltiples efectos negativos en la capacidad institucional para enfrentar la criminalidad:
- Debilita la moral interna de los miembros de la Policía
- Afecta la articulación con la Fiscalía General de la Nación
- Dificulta la coordinación con autoridades locales y comunidades
- Retrasa la implementación de planes estratégicos de seguridad
Cada nuevo comandante requiere tiempo para conocer en profundidad las 22 comunas de Cali, comprender los mapas del delito específicos de la urbe y construir relaciones de confianza con líderes sociales y autoridades civiles. Este proceso de adaptación se ve truncado constantemente por los cambios abruptos en el mando.
Llamado urgente a la estabilidad
Ante esta situación crítica, resulta imperativo que el nuevo secretario de Seguridad del Distrito, Javier Garcés, junto con el alcalde Alejandro Eder, eleven un llamado contundente al Gobierno Nacional. La urgencia radica en designar cuanto antes un nuevo comandante en propiedad para la Policía Metropolitana de Cali, no como un simple nombramiento administrativo, sino como una apuesta firme por la estabilidad institucional.
La ciudad necesita con urgencia un comandante que permanezca, como mínimo, 18 meses en el cargo, período similar al que cumplió el general Germán Oviedo. Este lapso permitió consolidar líneas de trabajo específicas, reducir los homicidios durante 2024 y dar continuidad a estrategias que requieren tiempo para mostrar resultados.
Mensaje a la ciudadanía y criminales
Designar un mando con vocación de permanencia enviaría un mensaje claro tanto a la ciudadanía como a los grupos criminales: existe rumbo definido, hay liderazgo estable y existe un compromiso serio con la seguridad de Cali. Por el contrario, la interinidad permanente proyecta fragilidad institucional y debilidad operativa.
La seguridad de Cali no puede seguir administrándose con encargos temporales. Requiere diagnóstico preciso, planeación estratégica y ejecución sostenida en el tiempo. La rotación constante de comandantes solo profundiza los desafíos de seguridad en una ciudad que merece estabilidad y protección efectiva para sus habitantes.