Condenan a prisión a hombre que agredió a comandante policial en El Colegio, Cundinamarca
La justicia colombiana ha dictado una medida de aseguramiento en contra de Diego Fernando Castro Montoya, un ciudadano de 28 años de edad, quien fue enviado a la cárcel por agredir físicamente a la comandante de la estación de Policía del municipio de El Colegio, ubicado en el departamento de Cundinamarca.
Los hechos violentos que desencadenaron la detención
Los eventos ocurrieron durante la tarde del domingo 19 de abril en el barrio Santa Elena Baja, donde las autoridades policiales acudieron tras recibir múltiples reportes de la comunidad sobre un hombre que estaba agrediendo a su pareja sentimental en plena vía pública.
En grabaciones de video que circularon posteriormente, se puede observar claramente cómo el implicado toma del cabello a una mujer que desciende por unas escaleras y la lanza con fuerza contra el suelo, fuera de la vivienda, mientras le profiere gritos e insultos. Fue en ese preciso momento cuando los uniformados procedieron a su detención inmediata.
La agresión directa contra la comandante de estación
Durante el traslado en el vehículo institucional hacia las instalaciones policiales para su identificación formal, el sujeto adoptó una actitud sumamente agresiva y desafiante frente al procedimiento legal. En un acto de violencia extrema, Castro Montoya propinó un golpe directo en el rostro de la comandante de la estación, quien se encontraba supervisando la operación.
El coronel Mauricio Herrera, comandante de la Policía de Cundinamarca, relató con preocupación los detalles del incidente: "El individuo asumió una postura violenta y, aprovechando un descuido, agredió físicamente a nuestra comandante, impactándola en la zona facial. Este comportamiento es totalmente inaceptable y será sancionado con todo el rigor de la ley".
Proceso judicial y medida de aseguramiento
Ante la gravedad de los hechos, el implicado fue presentado de manera inmediata ante un juez de control de garantías, quien le imputó el delito de violencia contra servidor público. El magistrado, considerando el riesgo de fuga y la peligrosidad social del acusado, ordenó su ingreso a un centro carcelario mientras avanza el proceso penal en su contra.
Esta decisión judicial envía un mensaje contundente sobre la protección de los servidores públicos y el rechazo absoluto a cualquier forma de violencia, especialmente aquella que se ejerce contra quienes tienen la misión de proteger a la ciudadanía.



