La parranda vallenata que se realizó en la cárcel de máxima y mediana seguridad de La Paz, en Itagüí, uno de los episodios más polémicos de 2026, resultó en vano para uno de sus supuestos motivos. La celebración, no autorizada por el Inpec ni el Gobierno Central, contó con más de un centenar de invitados y la presentación del artista Nelson Velásquez, y habría tenido dos razones principales según fuentes cercanas.
Los motivos de la fiesta
Uno de los motivos era el cumpleaños de Paulo Andrés Torres Flórez, alias Pocho, máximo cabecilla de la estructura criminal ‘La Agonía’, con influencia en la Comuna 13 de Medellín. Capturado en marzo de 2019 y condenado a 36 años y 10 meses de prisión por el asesinato de la lideresa comunal Liliana Patricia Cataño Montoya, alias Pocho fue trasladado posteriormente al penal de Girón, Santander, en medio de las investigaciones.
El segundo motivo era la posible liberación de Sebastián Murillo Echeverri, alias Lindolfo, reconocido cabecilla de 'La Oficina'. Hijo de Rodrigo Murillo Pardo, socio de Pablo Escobar, Lindolfo inició reclutando mujeres para comercio sexual y luego conformó un grupo de sicarios para cobro de deudas. Para pasar desapercibido, se hizo pasar por empresario y se casó con la modelo Vaneza Peláez. En 2018 fue capturado y condenado a 18 años de prisión por homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y porte de armas.
La solicitud de libertad condicional
Los concejales de Medellín, Claudia Carrasquilla y Andrés Tobón, señalaron que los presos celebraban porque todo indicaba que un juez concedería a Lindolfo la libertad condicional. Sin embargo, el concejal Tobón reveló que la petición fue negada. La defensa de Lindolfo presentó la solicitud el 16 de marzo y la reiteró el 14 de abril, días después de la parranda. Finalmente, el 21 de abril se negó el beneficio, y el 28 de abril la defensa apeló, quedando el proceso pendiente de resolución.
La parranda, que costó alrededor de 500 millones de pesos pagados por los presos, tiene bajo investigación a 12 funcionarios del Inpec, incluido el director del penal. Este caso ha generado gran controversia en el país.



